CIUDAD DE MÉXICO, 7 de febrero.- En las gambetas y los pases de Cuauhtémoc Blanco, Rodolfo Pizarro encontró la inspiración para aspirar a ser futbolista profesional. A la par que el símbolo del América conquistaba el título en el 2005, el canterano de los Tuzos imitaba sus movimientos en los campos de Tampico, Tamaulipas. Nueve años después, el recién seleccionado nacional visita el lugar en el que su ídolo ganó su único campeonato en el máximo circuito: el estadio Azteca.

“Le iba al Cruz Azul y el América. Al principio le iba a Cruz Azul y luego cambié porque mi ídolo era Cuauhtémoc Blanco. Ahora tengo su playera y una vez lo enfrenté cuando él jugaba con los Dorados”, reconoció el futbolista de los Tuzos.  

Hugo Sánchez, ex goleador del Real Madrid, fue el entrenador que le permitió a Rodolfo Pizarro debutar en la Primera División. Quince minutos en una gira por Estados Unidos fueron suficientes para convencer a “Hugol” de debutar al mediocampista. 

“Cuando Hugo Sánchez me debutó tenía muchos nervios. El auxiliar fue el que me dio las órdenes y Hugo me dio una palmada”, recordó Rodolfo Pizarro.

Miguel Herrera, técnico de la Selección Nacional, también fue de los que se interesaron en las cualidades del canterano del Pachuca. Primero, en su etapa con el América, preguntó por sus servicios y en el Tri lo convocó para el partido de preparación contra Corea del Sur. 

“Trato de echarle un poquito más de ganas. Me siento motivado por el llamado a la Selección y me cambió la forma de pensar. Estar ahí es totalmente diferente”.

“Mi ascenso ha sido muy rápido, pero siempre he tratado de ser igual. Mis papás siempre me dijeron que debía mantener una postura humilde y esperar mejorar todos los días”, dijo.

El mediocampista que dejó el anonimato después de debutar con el Tricolor, enfrenta el objetivo de volver a llamar la atención del “Piojo” y jugar contra el América es su  próximo reto.

“El Pachuca no va mal, estamos en quinto lugar de la tabla y creo que saldremos con un triunfo del Azteca”.

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