KINGSTON, 14 de enero.-  Asafa Powell, el ex dueño del récord mundial de los 100 metros, declaró el martes a un panel disciplinario en Jamaica que no pudo informarle a un encargado de realizar controles antidopaje sobre todos los suplementos que consumía debido a que no conocía sobre las sustancias y tampoco sabía sus nombres.

El velocista de 31 años, una de las luminarias del atletismo jamaiquino tras dejar el récord mundial en 9.74 segundos en 2008, rindió cuentas ante un panel disciplinario de la Comisión Antidopaje de Jamaica. En las audiencias, Powell y sus abogados buscan explicar el por qué dio positivo por oxilofrone, un estimulante que aparece en la lista de sustancias prohibidas.

Al igual que Sherone Simpson, ganadora de tres medallas olímpicas que dio positivo por el mismo estimulante en el Campeonato Nacional en junio pasado, Powell atribuyó la culpa a un fisioterapeuta que acababa de ser contratado y que suministró a los dos atletas las sustancias. Ambos corredores fueron suspendidos tras dar positivo en la competición.

Powell testificó que recibió nueve suplementos del fisioterapeuta canadiense Christopher Xuereb, incluyendo uno denominado ‘Ephiphany D1’, que el ser examinado arrojó la presencia de oxilofrone. Declaró que empezó el uso de las píldoras de ‘Epiphany D1’ y otros suplementos luego que él y un amigo pasaron horas investigando en la Internet y no encontraron sustancias prohibidas.

Añadió que recibió el visto bueno del agente Paul Doyle, quien de acuerdo con Powell fue la persona que le recomendó los servicios de Xuereb. Doyle dijo que el velocista fue remitido a Xuereb por medio de otros fisioterapeutas que han trabajado en el pasado con clientes de del agente.

El martes, Powell testificó que rápidamente se convirtió en "buen amigo" con el fisioterapeuta canadiense, a quien había conocido recientemente en mayo pasado, un mes antes del Campeonato Nacional.

Powell dijo que confiaba tanto en Xuereb que le invitó a vivir en su casa, y que hasta le dejaba jugar con su hija.

Xuereb sostiene que no le suministró sustancias prohibidas a Powell y Simpson y que sólo adquirió vitaminas.

En el mes de julio mencionó que "ambos atletas buscan un chivo expiatorio". Xuereb fue empleado en una clínica de Toronto administrada por Anthony Galea, el doctor entre cuyos clientes sobresalía el golfista Tiger Woods. Galea se declaró culpable de introducir fármacos no autorizados de Canadá para sus clientes en Estados Unidos.

fdr