CIUDAD DE MÉXICO, 13 de enero.- Alex Rodríguez pidió ayuda a la empresa Biogénesis, una clínica de antienvejecimiento de Florida para mejorar su rendimiento y así recuperar su estatus como el mejor jugador de las Grandes Ligas.

Tras una investigación de nueve meses, ayer la cadena de televisión estadundiense CBS reveló en su programa 60 minutos que fue el mismo pelotero de los Yanquis quien se acercó en 2010 a Anthony Bosch, dueño de Biogénesis, para que le suministrara sustancias prohibidas que mejoraran su desempeño.

Fue así que inició su relación, en la que Bosch creó un sofisticado programa de dopaje, en el que le suministró testosterona, hormona de crecimiento humano  e insulina, factor de crecimiento 1, de acuerdo a la agencia DPA.

El programa especial se transmitió un día después de que un juez de arbitraje falló a favor de la suspensión por 162 partidos.

Tanto Bosch como Rodríguez estaban conscientes de que las sustancias que utilizaban eran ilegales, aún así continuaron con el programa.

Según reveló Bosch a la cadena, Rodríguez pagó 12 mil dólares al mes por el tratamiento. Aseguró que él inyectó al jugador de Yanquis varias ocasiones, pues el tercera base le tiene miedo a las agujas.

Bosch indicó que era muy meticuloso con lo que consumía, le gustaba conocer el producto,analizaba las sustancias “estudiaba las dosis, porque quería alcanzar su máximo potencial humano o, en este caso, su potencial deportivo. Su meta era superar 800 cuadrangulares (su récord es de 654)

La cadena CBS también dio a conocer el intercambio de mensajes de texto.

“Intenta utilizar los elevadores de servicio. Cuidado. Hay muchos ojos”, le pidió Rodríguez a Bosch a través de un mensaje antes de que batiera el récord de 23 Grand Slams de Lou Gehrig.

Durante un partido de la pretemporada en abril de 2012, Rodríguez volvió a contactar a Bosch por mensaje.

“Muy bueno. Explosivo”,  escribió el beisbolista, a lo que el dueño de Biogénesis simplemente respondió “utiliza el mismo protocolo”.