CIUDAD DE MÉXICO, 11 de enero.- A falta de tres minutos para el final, tras un rebote en el área y una serie de equivocaciones previas, Cristian Pellerano resolvió la primera victoria de los Xolos ante el América como local, con un disparo raso que desató la euforia en las tribunas del estadio Caliente.

Los fronterizos fueron más peligrosos conforme pasó el tiempo, resistieron  la velocidad de su rival en el comienzo del partido y poco a poco impusieron su ritmo sin permitirle respuesta a los dirigidos por Antonio Mohamed, quien después de ocho meses volvió a pisar el césped del único equipo al que hizo campeón en el futbol mexicano.

A excepción del disparo de Miguel Layún a los ocho minutos, que estuvo cerca de sorprender al guardameta Cirilo Saucedo desde larga distancia, Tijuana jugó con el balón de su lado y se acercó con mayor peligro al área contraria.

Los hermanos Pellerano, Cristian y Hernán Darío, probaron los reflejos de Moisés Muñoz con disparos potentes y cabezazos en tiros de esquina que estuvieron apunto de llegar a la red, de no ser por la falta de precisión en el toque final.

Los errores más claros vinieron en el complemento, con el remate de Joe Corona al poste, el mano a mano errado por Fernando Arce frente a Muñoz y el zurdazo que Édgar Castillo no pudo llevar a la red tras un contragolpe dirigido a toda velocidad por los fronterizos.

Después de tanto fallar, surgió el grito de desahogo para los locales: Cristian Pellerano se encontró un rebote de Aquivaldo Mosquera y cruzó a Moi Muñoz con un tiro raso y colocado.

América ofreció poco y, aunque Fernando Arce salió expulsado, no pudo evitar la derrota.