CIUDAD DE MÉXICO, 23 de diciembre.-El mal uso con la espada hizo que el diestro español Eduardo Gallo perdiera la puerta grande, en la que fue la décima corrida de la Temporada Grande 2013-2014 en la Monumental Plaza México y en la que cortó una oreja.

Gallo alternó junto con los mexicanos Israel Téllez y Angelino de Arriaga, que mostraron poco carácter.

Con otra floja entrada, unos cuatro mil espectadores en el coso, se lidiaron seis toros de Rancho Seco, justos de presencia y desiguales en casi todo; el tercero muy justo. En sus condiciones de lidia manejables en su orden, quinto, segundo y primero; cumplió el tercero, que se paró pronto, el cuarto no fue bueno como tampoco el sexto.

4 mil espectadores asistieron ayer a la décima corrida de la Grande

Téllez estuvo sin ambición. A su primero le faltó darle distancia; trasteo que nunca tomó vuelo y mató pronto, silencio. Desconfiado sin causa justificada en el cuarto. No era bueno el toro, pero tampoco para andar en momentos sin saber qué hacer, dejándolo pasar sin someterlo. Mató mal y terminó con una puñalada muy fea. Escuchó pitos.

Gallo tuvo los momentos más brillantes y felices del festejo. Con el segundo estuvo bien con el capote, y con la muleta hizo una faena en la que se puso en la mínima distancia para extraer los pases, actuación interesante que coronó con estocada y fue premiado con una oreja.

Con el quinto siguió en el mismo plan y la faena subió de tono, en la parte final, pero pinchó hasta en cuatro ocasiones, escuchó un aviso con división de opiniones, saludó desde el tercio y dio una vuelta al ruedo por su cuenta.

Angelino de Arriaga, con el tercero, estuvo bien con el capote y su labo prometía. El toro se paró un poco y la faena bajó de interés. Mató pronto y escuchó palmitas.

Con el sexto, que empezó arrollando sobre todo en banderillas, no se confió dejando ir el momento sobre todo por el pitón izquierdo. Si hubiera apretado más habría tenido eco en el tendido. Mató pronto y se silenció su actuación.

Téllez sufrió un corte con el estoque en el dedo pulgar de la mano izquierda que no reviste gravedad y el banderillero Juan Ramón Saldaña fue arrollado al banderillear al sexto que lo estrelló contra la barrera. Se informó de que sufre una cornada en el glúteo derecho y una luxación en la clavícula izquierda.