SEATTLE, 3 de diciembre.- El safety Earl Thomas dijo al final del partido que no hicieron “nada especial” para detener a Drew Brees. Sin embargo, el estruendo del mensaje que dio ayer Seattle fue más que especial, aún más potente que el de sus eufóricos aficionados en el CenturyLink Field.

Si Denver había tomado el control de la AFC el domingo, ayer Halcones Marinos se confirmó como el amo de la NFC al sumar ya 14 victorias seguidas como en su estadio, una aduana más que severa con Russel Wilson (22-30 y 310 yardas por aire) y compañía en escena.

Santos, que llegaba al partido que cerró la semana 13 como el segundo mejor  equipo de la NFC, se mostró inoperante en la derrota de 34-7, que incluso dio la oportunidad para que varios titulares de Seattle descansaran en el último periodo.

Wilson lanzó para 310 yardas y tres touchdowns para que Halcones Marinos se conviertiera en el primer equipo en amarrar un lugar en playoffs por la Nacional.

Con su récord ahora de 11-1, el conjunto del coach Pete Carroll se colocó con dos juegos de ventaja en pos de terminar con la mejor marca de la NFC y por ende tener la ventaja de la localía en los playoffs. Además, ha vencido a sus dos más cercanos perseguidores, Nueva Orleans y Carolina (9-3), por lo que el criterio de desempate le favorece.

Wilson lanzó pases de touchdown de dos yardas a  Zach Miller y de cuatro a Doug Baldwin en la primera mitad para construir una ventaja de 27-7. En el tercer periodo tiró otro a Derrick Coleman de ocho yardas.

Desde que Sean Payton se convirtió en el head coach de Santos en 2006, Nueva Orleans jamás había anotado tan pocos puntos en un partido. Brees se fue con 23 de 38 para apenas 147 yardas y un pase de TD.