CIUDAD DE MÉXICO, 30 de diciembre.- El mercado invernal aglutina el trabajo para los promotores. Satanizados por el entorno, vivien tiempos extraños en que todo se reduce a culparlos de los males de los equipos. Los promotores son, se ha dicho reiteradamente, “el mal necesario del futbol”.

Sin embargo, su trabajo tiene un cariz más enredado de lo que pareciera, “es como la película de Tom Cruise, Jerry Maguire, donde la nueva forma es cuidar a la persona por encima del deportista”, advierte Mario Ordiales, ex futbolista, que representa, entre otros, a Andrés Guardado. “En todo lo demás sufrimos, vives en ascuas para comodar jugadores, darles empleo y te estresas al máximo, mientras, la familia lo padece”, señala.

Mauricio García de la Vega, oriundo de Jalisco, indica lo mismo: “No nos quieren, el medio ambiente nos hace la fama de villanos, pero no es tal. El mercado demanda y nosotros negociamos. Es cierto que en México reinan algunos promotores, pero se puede trabajar. Al menos la última transacción que hice, Moisés Muñoz al América, fue sin presiones de nadie a pesar de que Carlos Hurtado y Guillermo Lara tienen mucha influencia en todos los equipos”.

Vender con crisis

Europa, enrollada en vilo por una crisis económica, ha provocado que los equipos cuiden más la billetera. Descafeinados traspasos provocan que los promotores tengan que mejorar las propuestas, seducir al posible comprador y, como último recurso, aceptar el préstamo para los jugadores. “Es una cuestión de adaptarse al entorno y evolucionar”, afirma Eduardo Hernández, que con Promofut y la asociación de Enrique Nieto, que a su vez representa a Rafael Márquez, ha podido colocar a más exponentes mexicanos del otro lado del Atlántico.

“Es normal que los equipos tengan reparos en pagar de un solo golpe, pero  se puede, es cuestión de identificar los tipos de mercado para los jugadores, ofrecer algo siempre a los directivos. Por ejemplo, Inglaterra es un sitio difícil para los mexicanos, la puerta tiene que ser España, pero es sólo para captar mercado. Crisis habrá siempre a la hora de pagar, pero es necesario ofrecer.”

Jorge Berlanga fue el último en padecer esto. El promotor, muy amigo de los futbolistas, tuvo que colocar bajo cualquier circunstancia a Efraín Juárez y Pablo Barrera en el futbol español.

“No era la mejor opción. Incluso se desecharon otras opciones para que continuaran en Europa y el ajuste con el Zaragoza fue muy sacrificado. Ellos mismos lo entendieron así, sabiendo que su sueldo mermaría y lo que hicimos fue ayudarles a que no resultará tan inconveniente con tal de que jugaran; ahí es cuando no somos tan malos como nos pintan.”

Para García de la Vega, el último caso de Rafael Márquez al no enrolarse con algún equipo mexicano por su costo no es una señal de falta de liquidez: “México es uno de los países con mayores transacciones. Cada que frena la liga, sucede pues que los clubes se han vuelto más selectivos y no tienen por qué pagar lo que el jugador pide sólo por tratarse de un consagrado, porque ni los directivos son tan malos, ni los jugadores tienen la razón siempre”, afirmó días después de que terminara el pasado draft.

Multiplicar los panes y los peces

Cerrar una negociación con los directivos en cualquier parte del mundo es siempre un logro personal. Mario Ordiales ha aprendido que no toda la confianza ni las expectativas se pueden asegurar en el momento de colocar a sus futbolistas.

“Estoy bastante habituado a los directivos, pero la mayoría de las veces sucede mucho por la especulación, y en eso interviene la prensa; es una espiral que cobra sentido. Todo es muy sicológico porque se da un pacto de palabra y en una semana pueden cambiar de opinión, pero es su derecho.”

Ser agente de jugadores tiene sus ventajas, aunque otro tipo de contradicciones vuelven difícil la vida diaria. Es aquello de multiplicar los panes y los peces para vivir en las épocas de vacas flacas y aferrarse a la fidelidad con un jugador por encima, muchas veces, de sus números.

“Desde pequeño conviví con futbolistas, los vi durmiendo en casa y mi padre, que también era representante, me enseñó que importa más la relación que se forme a cerrar un contrato por una temporada. Muchos otros promotores hacen eso y terminan por reventar la relación. En nuestro caso, como agentes, la familia se ve afectada mucho por los viajes, porque los niños casi no te ven y no tienes una estabilidad social, no así económica”, relata Jorge Berlanga, uno de los brazos fuertes de Greg Taylor en la empresa Promenage.

Eduardo Hernández se sincera, aunque muchos de sus colegas no acepten que siempre en las negociaciones existe un porcentaje a su favor, “pero es muy difícil determinar lo que se ingresa a un bolsillo o no. Lo que resulta mejor es afiliarse a una empresa, como en mi caso con Promofut, para que el dinero sea administrado. La cantidad de gente que se dedica a esto va creciendo y uno necesita un sueldo fijo”, establece. Lo mismo sucede con Mario Ordiales, que trabaja para una empresa estadunidense.

Durante años, el mercado mexicano  se ha movido lentamente por medio de las relaciones anquilosadas de Carlos Hurtado y Guillermo Lara con los dirigentes. Hasta ahora, México empieza a entender la importancia de la representación de jugadores por medio de una empresa.

Mauricio García de la Vega labora para Icon Star y acepta que además de capotear la crisis, se enfrentan al problema de que ahora los jugadores se retiran cada vez más jóvenes y la demanda por los nuevos talentos es muy exhaustiva.

“Muchos se te acercan para que les ayudes y de diferente edad, a veces ni siquiera nosotros los buscamos, entonces somos para ellos como médicos y necesitamos orientarlos en muchas cosas.”

Los promotores seguirán siempre en el futbol y sobre todo en un mercado como el mexicano. “Aquí la liga es más fuerte económicamente que en otros sitios como España, por ejemplo, donde varios equipos están embestidos en la banca rota y con la ley concursal; eso lo vive ahora el Zaragoza por el caso de Matuzalem, con el Shaktar Donetsk”, dice Ordiales, que sabe que en México, aunque con ciertas desigualdades, equipos que pelean el descenso pueden desembolsar una buena cantidad en un momento dado.

García de la Vega coincide. De acuerdo a su experiencia, así sucede, “pero resulta que en México ni nos conocen, tampoco saben con exactitud nuestro trabajo y generalizan muchas cosas porque creen que le robamos al jugador”.

A Francia

Una de las cartas fuertes del promotor Jorge Berlanga. Guillermo Ochoa confió siempre en la promesa de su agente de llevarlo a Europa, aunque haya sido de forma inesperada con el Ajaccio. Es la más clara prueba de fidelidad de un jugador con un promotor.

6 años de conocer a Berlanga tiene Memo Ochoa.

18 partidos sumó en la primera vuelta con el Ajaccio. 

A la alza

Héctor Moreno es uno de los mayores éxitos para Promofut el pasado verano al ser fichado por el Espanyol de Barcelona, luego de cumplir una destacada participación en el futbol de Holanda. Su carta actualmente vale seis millones de dólares.

80 mil minutos tuvo en Holanda con el AZ Alkmaar.

40 millones de euros es su cláusula de rescisión.

Mudanzas

Consentido de Eduardo Hernández y Enrique Nieto, Carlos Vela fue uno de los chicos que le ayudó a los promotores para abrir el frío y exigente mercado inglés. Sin embargo, también los ha puesto a trabajar mucho con sus constantes préstamos.

22 años de edad tiene Carlos Vela, delantero.

6 equipos ha defendido en su corta carrera.

A Coapa

Apoyado en Mauricio García de la Vega, Moisés Muñoz tuvo una negociación ligera con el América para ser traspasado por dos millones de dólares. Desde que estaba en Morelia, este portero, que alcanzó a ser parte del combinado nacional, trabaja con agente.

1 vez ha salido campeón en México.

8 juegos tuvo con la selección mexicana.

Acto de fe

Eduardo Hernández se acercó a Rodríguez en Chivas, cuando más críticas recibía por su juego defensivo. Ahí le dijo que su fisonomía le ayudaría en el futbol holandés. Tres años después lo acomodó en el PSV Eindhoven, hasta conseguir una gran relación.

2 mundiales acumula en su trayectoria.

3 millones de dólares, lo que le costó en 2007 al PSV.

Líder nato

La cuenta pendiente de Promofut. Magallón ha sido siempre la próxima generación de futbolistas mexicanos en Europa, tentado por el mercado griego y español, pero no se ha podido consolidar su traspaso a otra liga debido a su liderazgo en Chivas.

16 torneos lleva como jugador de las Chivas.

30 años cumplió el mes pasado Magallón