Los jóvenes ambientalistas

Hay muchas manos, muchas mentes y muchísimas ganas para ayudar a la conservación del planeta.

Yuriria Sierra

Yuriria Sierra

Nudo gordiano

Días del Nobel, la semana de los reconocimientos a personajes que han incidido en la vida pública y en el desarrollo del mundo desde varias trincheras. Hoy sabremos quién es la autora o autor que hizo volar la cabeza al comité de la presea para otorgar el de literatura, pero mañana sabremos quién es el personaje que ha influido de tal forma, que logró pacificar o entender mejor los procesos de pacificación y de humanización en el mundo.

Una de esas figuras es la joven sueca Greta Thunberg. Su nombre se ha escuchado en los últimos dos años para este galardón, por su activismo en torno a la emergencia climática, mismo que ha movilizado a millones de jóvenes que cada vez se interesan más en el tema y buscan la forma de ayudar al combate y a la contención de las consecuencias por el calentamiento de la Tierra.

No es un tema nuevo, aunque la figura de Thunberg ayudó a que el tema se globalizara, protestas al respecto, a la protección del medio ambiente, las hemos visto desde hace décadas, pero poco a poco ha sido tal la importancia que incluso se han modificado nuestros hábitos de consumo, lo vimos ayer en París, cuando un grupo ambientalista irrumpió en la pasarela de Louis Vuitton, ahí denunció el impacto de la industria de la moda y es que ésta es una de las marcas de lujo que se ha negado a abandonar el uso de pieles de animales en la confección de sus productos, pero también para señalar el impacto en el medio ambiente que implica la confección de una prenda, aun con el uso de material reciclado.

También en la capital de Francia, un grupo de activistas de Greenpeace protestó en la explanada del famoso Museo de Louvre contra la asociación que este recinto tiene con el gigante petrolero Total Energy. Los manifestantes desplegaron una pancarta gigante en la fachada para denunciar el financiamiento para promover un proyecto de desarrollo petrolero y combustibles fósiles de parte de la empresa que ha patrocinado exposiciones.

En otro punto de Europa, parte del glaciar Helags fue cubierto con una sábana de lana y almidón para protegerlo del calentamiento global. Los organizadores señalaron que durante el verano se logró detener su derretimiento al menos tres metros y medio. La emergencia climática ha provocado la reducción de glaciares en todo el mundo, hay evidencia clara de ello, así que esta iniciativa podría traer un poco de esperanza. Como la que también traen ambientalistas mexicanos. Ocurre en Baja California Sur, en la Reserva de la Biosfera del Vizcaíno, ambientalistas plantan manglares uno a uno para mantenerlos como las barreras naturales contra tormentas y huracanes, pero además porque también son eficientes para contener los efectos del carbono, lo almacena en sus hojas, en sus ramas, en el fango y en sus largas raíces. 

Hay muchas manos, muchas mentes y muchísimas ganas en los jóvenes para ayudar a la conservación del planeta. Poco a poco se han logrado avances, insisto, desde los hábitos de consumo de millones de personas. Por ahí vendrán las razones para nominar a una joven como Greta a un reconocimiento como el Nobel, pero con o sin Nobel, con o sin Greta, es tarea de todos trabajar porque esta casa, la única que tenemos, pueda preservarse en las mejores condiciones el mayor tiempo posible. No necesitamos un premio y menos deberíamos protestar para entenderlo.

Temas: