Un año
Pasaron más de 23 años desde la última vez que nuestro país había visto nacer una nueva cadena de televisión nacional. Fue un proceso largo, complicado, de mucho trabajo. A mí me tocó ser parte de este evento histórico, sí, histórico; porque mientras las voces ...

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
Pasaron más de 23 años desde la última vez que nuestro país había visto nacer una nueva cadena de televisión nacional. Fue un proceso largo, complicado, de mucho trabajo. A mí me tocó ser parte de este evento histórico, sí, histórico; porque mientras las voces al exterior decían que era una locura aportarle a un nuevo canal, Grupo Imagen decidió nadar a contracorriente, que era momento —porque la coyuntura lo exigía— de abrir nuevos espacios de expresión. Ésa fue la razón por la que nació Imagen Televisión. Y en estos 12 meses hemos logrado, gracias a usted, ser parte de esa historia que se escribe todos los días.
En la Segunda Emisión de Imagen Noticias comenzamos con la dolorosa coyuntura de los asesinatos a miembros de la comunidad transexual en nuestro país. Así abrimos el primer noticiario de la tarde. A partir de ahí trabajamos para dar seguimiento no sólo a estas historias, en las que ciudadanos de a pie son los protagonistas, sino también las que surgen a través de las decisiones que toman personajes de la vida pública. Teníamos apenas un par de semanas al aire cuando, junto a usted, fuimos testigos del cierre de una de las campañas electorales más polémicas de la historia de Estados Unidos. Hillary Clinton y Donald Trump se enfrentaron en una contienda cuya línea fue, más que la incertidumbre, la sorpresa. Llevamos, minuto a minuto, el conteo de los votos, hasta que el resultado, ése resultado que aún seguimos cuestionando (y lamentando), se dio por oficial. Y de la sorpresa al sobresalto, porque en este año histórico para la televisión mexicana ocurrió uno de los sucesos que durante muchos años mantuvieron en vilo al mundo entero: la muerte de Fidel Castro. El líder de la Revolución Cubana, uno de los personajes más influyentes del siglo pasado, se despidió del mundo y su isla. Y después de Fidel vino la toma de protesta de Trump, las manifestaciones en su contra. En este año hemos visto cómo ese desdibujado candidato Trump se convirtió en ese desdibujado y desacreditado presidente Trump. Y por Trump es que acompañamos el viaje de vuelta de cientos de migrantes que regresaron a nuestro país, ante las medidas impuestas por la nueva Presidencia estadunidense. También con los dreamers y la protección de sus derechos. Y le contamos las historias, todas, de esos mexicanos que se han partido el lomo todos los días, desde hace muchos años, dentro o fuera de nuestras fronteras. Mexicanos de todas las edades: el pequeño que, por iniciativa, creó una mochila para defenderse de la violencia en Tamaulipas; el joven incluido en la lista de aspirantes del Nobel de la Paz; los jóvenes que arrasan en competencias internacionales de ciencia, biología e innovación.
Y dar noticias, decía yo hace unos días, se convirtió de pronto en hablar de tragedias. En este año narramos lo acontecido con el equipo Chapecoense; el asesinato del embajador ruso en Turquía días previos a Navidad. Hemos enumerado los tantos atentados en el mundo: San Petersburgo, Ankara, Manchester, Londres, París, Barcelona, Somalia. Hemos estado en medio de conflictos políticos fuera de nuestro país: la locura de Maduro y sus desvaríos, injusticias y violencia contra la oposición; el conflicto independentista en Cataluña y hasta el regreso a la política de Cristina Fernández.
Gracias a usted, que ha prendido su televisor desde hace 365 días en el canal 3.1, es que hemos podido contarle sobre lo que sucede en el mundo, pero con más énfasis y libertad sobre lo que sucede en nuestro país. Narramos, una a una, la caída de varios, que no todos, exgobernadores corruptos: Javier Duarte, Tomás Yarrington, Eugenio Hernández, Roberto Borge. Estuvimos en cada una de las audiencias de Duarte previo a su extradición, misma que también llevamos a su pantalla. Y si de extradiciones de trata, estuvimos también ahí, en ese otro hecho histórico, sobre todo para su protagonista: Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, se enfrentó a su máximo temor —confesado por él mismo— y llegó a una prisión en EU. También, durante este año, estuvimos ahí. Hemos seguido la pista de los exgobernadores prófugos y de los que, seguramente, en un futuro serán convocados por la justicia mexicana.
Hemos sido parte de los pleitos partidistas: el PAN unido al PRD, ambos con Movimiento Ciudadano. La salida de Margarita Zavala, la incertidumbre de la candidatura priista, la risa y risa de AMLO frente al escenario político. Fuimos testigos de esos 86 ciudadanos que aspiraron al registro como candidatos independientes y también los hemos ido (y seguiremos) descontando.
Pero también contamos, uno a uno, tristemente, los asesinatos a periodistas, Miroslava, Javier, Cándido, Cecilio... y otros siete compañeros cuyas voces fueron calladas. También contamos, narramos, las historias de mujeres víctimas de agresión, en un contexto en donde todavía hay quien duda de la peligrosidad del acoso simple y de las variantes de la violencia de género. Y, sin duda, durante este año enfrenté uno de las retos más importantes de mi carrera: estar ahí, como profesional de la información, describiendo a ese México sorprendido con los sismos del 7 y el 19 de septiembre. Narrar lo más humanamente posible una tragedia como la que no habíamos visto muchos de nosotros, pero también sorprenderme con la generosidad que somos capaces de darnos los unos a los otros.
Ha sido un año maravilloso. Un reto sólo comparable con las delicias de cumplirlo. No tengo sino palabras de agradecimiento para Olegario Vázquez Aldir, director general de Grupo Empresarial Ángeles; Ernesto Rivera, Ignacio Anaya, Heberto Taracena y Carlos Tamez, quienes han confiado en mi trabajo y me dan la libertad de informar a usted que me lee todos los días. Porque justamente ésa es la razón del trabajo de este gran equipo: saber que usted nos prende en su televisor. Infinitas gracias.