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DEVASTACIÓN DE ÁREAS PROTEGIDAS Afortunadamente los habitantes de la Ciudad de México pueden sentirse orgullosos de que ha sido posible detener la megalomanía inmobiliaria, por lo menos la suspensión de algunas construcciones, como el edificio de Be Grand que se ...
DEVASTACIÓN DE ÁREAS PROTEGIDAS
Afortunadamente los habitantes de la Ciudad de México pueden sentirse orgullosos de que ha sido posible detener la megalomanía inmobiliaria, por lo menos la suspensión de algunas construcciones, como el edificio de Be Grand que se pensaba construir frente al campus de Ciudad Universitaria, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
También fue posible detener la construcción de la torre que se alzaba sobre la presa Anzaldo, en Periférico sur, donde intervino la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema), a través de la Dirección General de Evaluación de Impacto y Regulación Ambiental, que continuó hasta la demolición del edificio, a pesar de los muchos amparos interpuestos por el banco que financió el proyecto.
A esto hay que añadir el derribo de árboles que conllevan las megaobras viales, como la depredación de coníferas en todas las hectáreas, supuestamente ejidales, cuando se construyó la autopista La Marquesa-Toluca y todas las obras que se llevaban a cabo al mismo tiempo, o en paralelo, mientras se construía el inacabado proyecto del tren interurbano México-Toluca.
De todo esto casi no se ha hablado, porque en el Estado de México, como es habitual, la historia es distinta, las leyes son letra muerta: se permite que la mancha urbana continúe devorando todo a su paso, aun si se trata de un área natural protegida, como supuestamente lo es el Parque Nacional Los Remedios, en Naucalpan, cuya superficie original –que protegía el decreto de 1938– era de 400 hectáreas, de la cual ya sólo queda menos del 20% y continúa su franco deterioro.
En YouTube se encuentra un muy interesante documental, elaborado por alumnos de la UNAM: Los Remedios, el último pulmón de Naucalpan (https://www.youtube.com/watch?v=YcCvvKSoViQ&ab_channel=CorrienteAlternaUNAM), donde se retrata cómo ha sido, y sigue siendo, la degradación de esta zona, de sus ríos, y que apenas sobrevive en medio de la mancha urbana.
Ya son muy pocos los pulmones que quedan en el Valle de México, hay que evitar su depredación porque de ello depende la supervivencia no sólo de flora y fauna locales, sino de nosotros mismos.
CIRIO ALVARADO
ESTADO DE MÉXICO
EN VIDA, ASÍ ES Y DEBE DE SER, EN VIDA
No puedo estar más contenta con el homenaje que le han hecho a la primera actriz doña Silvia Pinal.
Soy de su generación y siempre la he admirado. Incluso le había comentado a uno de mis sobrinos que era necesario un homenaje a esta gran actriz y mejor persona. Hasta parece que me escucharon.
“La primera actriz Silvia Pinal engalanó el escenario del Palacio de Bellas Artes, el cual estaba repleto de porras y gritos de halago. La gala inició con un discurso presentado por la actriz Diana Bracho, en el que habló sobre su experiencia con Silvia Pinal y todas las anécdotas que enmarcan su vida. Luego de diversos cortos donde se presentaron algunas entrevistas y fragmentos de películas, se llevó a cabo una mesa redonda con diversos críticos de cine para analizar la importancia del trabajo de Pinal. Posteriormente llegó al escenario su hija Sylvia Pasquel, recordando toda la trayectoria de Pinal en el cine, teatro y televisión. Hizo un repaso desde sus primeros papeles hasta los musicales que protagonizó y la creación de programas unitarios (Excélsior, 29/VIII/22)”.
En fin, que fue un merecidísimo homenaje a quien nos ha entregado mucho de su talento y humanidad. Y sí, sé que voy a sonar a viejita achacosa, pero que bien harían muchas “actrices” de la actualidad en estudiar su trayectoria e intentar seguir sus pasos, no marearse en el ladrillo en el que están.
Un ejemplo de tenacidad y de que en nuestro país hay mucho talento. Que es cierto que fue una época de oro la del cine de aquellos tiempos, que muchos muy buenos personajes y materiales nos dejaron para la posteridad.
Por ello, gente cono Silvia Pinal se han vuelto un orgullo para las mayorías.
Bien, doña Silvia, en vida, en vida. Muchas felicidades y gracias por su legado.
MARÍA TERESITA M. GALVÁN
CIUDAD DE MÉXICO
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