La elección dependerá de la imagen
El proceso de la percepción y su transformación en una imagen mental lo hacemos todos, de manera inconsciente, cientos de veces cada día. Como parece fácil, no reparamos en la importancia que la imagen tiene a la hora de rechazar
o aceptar algo
CONOCER LAS BASES…
Ya estamos inmersos en el proceso electoral y, aunque diga la ley que oficialmente empieza después, ya todos estamos siendo sometidos a un fuerte bombardeo de estímulos verbales y no verbales en torno a los candidatos claramente perfilados y de los partidos que los cobijan, de tal manera que todos ya tenemos una imagen de ellos claramente definida, a tal grado que las elecciones podrían ser mañana y el desenlace no variaría mucho. Vale entonces la pena hacer un alto para conocer las bases de un juego que será determinante en el futuro político del país.
GUSTAR O NO GUSTAR…
Una imagen se conforma por todos los estímulos verbales y no verbales que nuestros sentidos perciban y es gracias al poder de nuestra mente que dichos estímulos se transforman en la información que configurará la imagen de lo percibido, la cual tendrá el poder de guiar todas las decisiones que hagamos. Ahora bien, toda imagen se convertirá en pública cuando muchos perciban lo mismo y decidan mayoritariamente actuar en la misma dirección, así que bastará con que dos o más personas nos perciban para que gocemos de una imagen pública. Todos estos conceptos constituyen los principios fundamentales de la imagología y de la ingeniería en imagen pública, ciencias que tienen un gran futuro porque satisfacen una de las necesidades más grandes de cualquier ser humano, la de ser bien percibido, y porque brindan un enorme campo de trabajo a quienes las practican a nivel personal e institucional. Una vez que hemos conformado una imagen mental de lo percibido, lo cual es inevitable, fácil y rápido, viene la parte cruel del asunto, pues resulta que lo que procederá de manera automática será traducir dicha imagen mental en una opinión, misma que será positiva si lo que percibimos nos gustó o negativa si lo percibido nos disgustó y ahí es donde les digo que empieza la parte cruel y difícil del juego de la imagen, ya que la opinión que externemos nos servirá para identificar lo percibido. Por lo tanto y resumiendo… percibimos, configuramos una imagen mental, opinamos acerca de lo percibido y, con esa opinión, identificamos todo lo percibido, trátese de personas, empresas, instituciones, productos, marcas, etcétera.
TE IMAGINAS COSAS…
En el párrafo anterior repetí la palabra cruel en referencia al juego diario de la imagen pública y es debido a que los seres humanos somos muy injustos cuando lo jugamos. Déjenme y les explico. Cada vez que percibimos, imaginamos que algo o alguien es así, como lo percibimos, tal como lo imaginamos, sin embargo, nada nos asegura que en verdad sea así, de tal manera que en el cruel juego de la imagen las cosas serán lo que nos parezcan ser, sin dar mucha oportunidad a la investigación profunda y al reconocimiento de la esencia de las cosas o las personas percibidas, ni modo, así es la cosa, yo no hice las reglas ni usted que me lee, las hizo la naturaleza humana que actúa diariamente percibiendo, imaginando e identificando, sin detenerse a realizar la chamba completa. Sin embargo, la esencia es lo más importante, es el fundamento de la imagen y mi propuesta es reconocerla antes de iniciar cualquier trabajo en la materia, pero la dificultad estriba en que los seres humanos no estamos dispuestos a otorgar el tiempo y esfuerzo necesarios para investigarla y reconocerla con mayor profundidad, por eso es que se dice, a manera de axioma, que sólo tienes una sola oportunidad para causar una buena primera impresión, porque en el cruel juego de la imagen las cosas son lo que parecen ser. Analicemos entonces todo lo que ocurra en los próximos meses a la luz de la imagen pública de candidatos y partidos, al final de cuentas, lo que percibas decidirá tu voto, aunque no lo quisieras, será sólo eso y nada más.
