Edomex: una elección difícil
Analizar objetivamente la campaña electoral en el Estado de México desde el punto de vista de la imagología fue muy difícil, debido al número de elementos no verbales que afectaron el mensaje de cada candidato.
ESCENARIO COMPLICADO…
Creo que debería empezar por aclarar el contexto que han debido enfrentar los candidatos contendientes a la gubernatura del estado más influyente en los resultados de la próxima campaña presidencial. Para empezar, han sido demasiados los participantes cuya conducta ofensiva opacó a sus propuestas de gobierno, demasía que, ante la carencia de una segunda vuelta que pudiese reducir su número, convirtió la posible intención de gobernanza, en una lista ilusa de buenos deseos, provenientes de una fuente emisora imposible de identificar. Nadie es capaz de recordar qué dijo quién, salvo una honrosa excepción, la del ofrecimiento del Salario Rosa a las amas de casa proveniente del candidato Alfredo del Mazo. Quien haya creado ese concepto tan claro, dirigido a las mujeres por parte de un hombre con buen semblante físico, acertó en términos de coherencia entre la esencia y la imagen, así como entre el estímulo verbal y no verbal enviado. A las circunstancias anteriores debemos de agregar los estímulos políticos que forzosamente han permeado en la imagen de los tres principales candidatos contendientes.
ALFREDO Y DELFINA…
En el caso de Alfredo del Mazo Maza, le precede la imagen de sus antecesores del mismo nombre, pero de apellidos maternos Vélez y González, en la misma gubernatura que ahora el nieto pretende, los cuales convirtieron su nombre en una marca que ya gozaba de gran nivel de conocimiento en la entidad, al haber estado presente durante muchos años en la obra pública del estado. Por otro lado, pero negativamente, el mismo antecedente gubernamental unió con más fuerza su imagen personal a la imagen de la marca política que lo cobija, la del PRI, en un momento en el que ese partido político no goza de una buena percepción entre gran parte de la ciudadanía, según las encuestas a las que he tenido acceso. En el caso de Delfina Gómez, dos factores de imagen pública le permean decididamente: guste o no, la gran imagen pública que ha construido el partido político que la candidateó, Morena, cuyo sólo nombre constituye un golpe mercadotécnico enorme, pues morena es la Virgen del Tepeyac y morena es la piel del pueblo mexicano. Es tan fuerte esa imagen, que ha logrado polarizar a sus seguidores, los de niveles socioeconómicos inferiores, que apuestan a la esperanza de estar mejor y, por eso, creen todas las promesas que su candidata formule, de sus detractores, la gente de cualquier nivel superior al anterior, que siente que tiene algo que perder si el Movimiento Regeneración Nacional llegara al poder. Por otro lado, está la imagen pública de su líder, Andrés Manuel López Obrador, elevada a carácter de mesiánica y opositora irracional a la “mafia prianista” que ha estado en el poder los últimos 18 años. Quien verdaderamente está en campaña es el propio AMLO, que está metido de lleno en su propia labor proselitista presidencial, a sabiendas de que, si Delfina gana en el Edomex, las posibilidades de llegar a la silla mayor se incrementan notoriamente. ¿Bueno o malo? Usted juzgue, yo sólo expongo.
JOSEFINA…
Por último, trato el caso de Josefina Vázquez Mota, la candidata del PAN que ha sido desplazada a la tercera posición en la lucha por el poder mexiquense. El caso no es inédito, baste recordar la campaña presidencial de 2012, en la que ella fue candidata por el mismo partido, para darse cuenta de que la tendencia electoral volvió a repetirse. ¿La causa? Creo que fue el haber infringido una ley inquebrantable de la ingeniería en imagen pública, la cual dicta que el fundamento de toda imagen es la esencia, misma que, primero, debe reconocerse y, luego, respetarse, para construir, con base en ella, la simpatía necesaria para gustar. Una buena esencia, mal comunicada de manera verbal y no verbal, no puede ser reconocida. ¿Injusto? No, el juego de la imagen pública es así, cruel porque crueles somos, por eso debe saberse jugar más allá de la política. Espero con ansiedad los resultados.
Twitter: @victor_gordoa
