Historia de amor a la francesa

Emmanuel Macron es más que el nuevo Presidente de Francia. Es el vivo ejemplo de lo que representa la dramatización de la realidad como elemento creador 
de una imagen pública. Tenía 
una buena historia y supo contarla. 

AMOR DE NOVELA…

Los caballeros franceses no podían sorprendernos más desde la óptica de su bien ganada imagen de conquistadores del sexo opuesto, hasta que llegó el joven Macron y acabó con el cuadro enamorándose de su maestra de literatura y teatro, tan sólo 24 años mayor que él. Por supuesto, las familias burguesas de ambos, las cuales viven en la ciudad de Amiens, al norte de Francia, se opusieron a ese gran amor adolescente, por el simple detalle de que la maestra Brigitte Trogneux tenía 40 años de edad, estaba casada con el banquero André Auziere y tenía tres hijos: Sébastien, Laurence y Tiphanie; de hecho, la segunda era compañera de clases del joven pretendiente de su mamá. Los padres de Emmanuel, médicos acomodados, también pusieron el grito en el cielo y decidieron, al más puro estilo de novela romántica, separarlos para imposibilitar su necedad amatoria, así que lo mandaron a estudiar a París, decisión que Brigitte apoyó. Al partir, el joven Manu se dirigió a ella y le sentenció con absoluta convicción: “Nos separan por ahora, pero ten por seguro que regresaré para casarme contigo”. Nadie se imaginaba que aquel muchacho regresaría más enamorado que nunca a cumplir su promesa de amor, a demostrarle a aquella interesante y bella mujer que él sería capaz de amarla más que ninguno, por lo que, después de un largo periodo de seducción, en 2007 logró que ella, a sus 54 años, dejara a su marido para casarse con él, entonces de 29.

ESTRELLA ASCENDENTE…

Emmanuel Macron logró echarse a la bolsa a sus hijastras, integrándolas siempre en sus decisiones tanto románticas como familiares y laborales, así fue que, viviendo en armonía con la mujer de sus sueños adolescentes, pronto destacaría en las áreas profesionales de la administración y finanzas, hasta lograr entrar al aparato público francés y llegar a ser el secretario de Economía del Presidente saliente, François Hollande. Desde ahí tuvo la visión de aspirar a ser Presidente de su país, así que, no estando contento con ninguna de las opciones políticas existentes, decidió crear su propio movimiento, al que bautizó con el seductor nombre de En Marche!, tejió una red de contactos amplia y efectiva con la que logró colocarse como serio, aunque joven y desconocido, aspirante al puesto de Presidente, pero, finalmente, después de una inteligente campaña, muy dramatizada, logró su objetivo y hoy es Presidente de su país.

SUERTE Y SIMPATÍA…

Aunada a su inteligencia y tenacidad, Emmanuel corrió con suerte, factor siempre presente en toda dramatización de una historia de éxito. Resulta que François Fillon, su principal rival político, quien ocupaba la posición de centro-derecha conservadora, cayó en un escándalo que lo apartó de la contienda, así que el hueco producido lo pasó a llenar En Marche!, de Macron. Hubo otros factores, como el hecho de que la polarización de Marine Le Pen, quien representaba el proteccionismo, la división y la separación de Francia desde el ala de la extrema derecha, le permitió brillar más, así que, bien asesorado por su mujer, Emmanuel se esforzó en mostrar con sencillez, pero efectividad, su más positiva postura política. También formó una red ciudadana muy efectiva, con la eficaz colaboración de, ¿imaginen quiénes?, ¡claro!, de sus hijastras Laurence y Tiphanie. Contó con la gran cualidad que ofrece el sistema democrático francés de poder pasar a una segunda vuelta, así que el voto de los candidatos desechados se polarizó en favor de la fresca propuesta de Macron, quien, al ganar, lo primero que declaró fue que llegaba a gobernar de la mano de su amada esposa, quien no estaría detrás, sino junto a él, puesto que le debía todo lo que era, tanto como hombre y como político profesional. Sobra decir que esta gran dramatización de la realidad, que no es otra cosa que su verdadera historia, pero bien contada, influyó determinantemente en el corazón de las votantes, quienes, llenas de romanticismo francés, votaron por Emmanuel Macron… y por Brigitte. Como dijo Barack Obama: Vive la France!!!

Twitter: @victor_gordoa  

Temas: