Con ustedes… ¡los memes!

Hay memes por todo 
y para todos, su temática no tiene límites y sus protagonistas van desde el Presidente de la República 
hasta la Virgen de Guadalupe. 
Podrán gustarte o no, pero llegaron para quedarse como nueva forma 
de comunicación.

SON LA NUEVA PLAGA…

Las redes sociales son su medio de difusión y el caldo de cultivo en el que surgen, como plaga, todos los días. Adquieren formas diversas, ya que pueden ser humorísticos, ofensivos, críticos, sarcásticos, satíricos, irónicos, chovinistas, xenofóbicos, sexistas o racistas; ser inocentes o violentamente destructivos. Tratar asuntos políticos, religiosos, sociales o económicos, pero actuando siempre de manera similar, colándose entre tu tiempo y tu espacio, pretendiendo y logrando comunicarte, de manera simple, asuntos por demás complicados que requerirían de muchas páginas para su profundo análisis. Algunos, casi siempre los más peligrosos, se reproducen por millones hasta adquirir la categoría de virales y, así, inevitablemente te toparás con ellos en cada red social que frecuentes y te aparecerán una y otra vez hasta agotar las pocas neuronas que te resten. Son los memes y, por ahora, no existe una vacuna que te prevenga de su contagio, así que, de seguro, ya te has inoculado y, por ahora, nada podrás hacer más allá de crearlos (pocos) o reenviarlos (todos).

¿CÓMO NACIERON?…

Quien habla de los memes por primera vez es el zoólogo y científico Richard Dawkins, quien en su libro de biología evolutiva, titulado El gen egoísta, plantea la evolución de las especies desde el punto de vista de los genes o unidades informativas heredables y no de los individuos. Para que se entienda más fácil, hagan de cuenta que si el señor Dawkins tuviera que resolver el eterno enigma que pregunta: ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? La respuesta que nos daría sería: el huevo, ya que la gallina es tan sólo el medio que favorecerá su reproducción. Bueno, pues aparte de esto, que de ninguna manera pretende ser el tema de mi artículo, don Richard acuña como colofón de la obra el concepto de meme como desprendimiento de su hipótesis memética de transmisión cultural. En esa hipótesis, el científico plantea el meme como una unidad informativa que se repite para dar forma a la transmisión y evolución cultural, en paralelo a la evolución genética. En un giro por demás imaginativo, el meme en los tiempos de la internet, cuya naturaleza se basa en la premisa de compartir información, viene a referirse y dar nombre a la unidad de información expresada en forma de idea, concepto o situación, que se replicará de manera geométrica mediante la acción de las redes sociales, lo que podría llegar a considerarse como una nueva forma de comunicación que, seguramente, será considerada como parte de nuestra evolución cultural. Se documenta que el gif (Grafic Interchange Format, un formato de compresión de imagen) animado de un bebé bailando, titulado el Ooga-Chaka baby, aparecido en 1996, ¡hace más de 20 años!, es el primer meme bautizado como tal.

FACTOR DE INFLUENCIA…

No es mi papel juzgar si el fenómeno que estamos viviendo es bueno o malo, la axiología no se ha pronunciado al respecto; tampoco puedo pretender erigirme en juez de la expresión popular, mucho menos puedo saber si el meme trascenderá como elemento evolutivo de la cultura humana, al menos en lo que respecta a su capacidad de transmitir con sencillez un mensaje complejo de manera contundente, cualidad que le concedo sin duda, eso todavía es muy pronto para poder determinarlo, pero de lo que sí estoy seguro es de que el meme ha sentado sus bases como elemento digno de ser considerado dentro de las estrategias para la construcción o destrucción de una imagen pública, personal o institucional. Hoy por hoy, un meme puede elevar el nivel de conocimiento de algo o de alguien, reforzar una reputación o destruirla, y funcionar como una imagen mental que pueda influir en la elección o rechazo de cualquier propuesta. Será el sereno, pero es algo digno de estudio por demás interesante.

Twitter: @victor_gordoa   

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