Perdón, que siempre no…

Fue noticia de primera plana. Se produjo en un momento muy malo para el presidente Peña y las redes sociales hicieron escarnio de la primera dama y su familia. Ahora que The Guardian se retracta, nadie dice nada. ¿Por qué?

RIESGO PARA LA IMAGEN…

Francamente no lo sé, pero tanto los periodistas mexicanos que amplificaron el tono de la nota británica como la parte ofendida, deberían de decir algo para protección de sus respectivas imágenes. Pero no, todo mundo guarda silencio al respecto y eso me desconcierta. Tal vez los agraviados optaron por callar para no hacer las cosas más grandes y los amplificadores del escándalo para no hacer patente su error periodístico, pero la cosa es que The Guardian sí se disculpó y hasta retiró la nota de su página web, así que quienes la usaron para regodearse en ella deberían, al menos, también haberse disculpado, es un elemental asunto de vergüenza profesional. El hecho aclaratorio fue relegado a los espacios menores de los medios, como si con ello se pretendiera resarcir el error, aclaración minimizada, que no le quita el calificativo de riesgoso para la imagen pública de ambas partes, porque si por el lado de la Presidencia se decide guardar silencio y no rematar lo dicho antes, se contribuirá a crear un vacío de información que otros llenarán con nuevos infundios o comentarios “sospechosistas”, y si por parte de los medios no surge admisión de culpa alguna, entonces lo que estará en entredicho es su credibilidad, al haber subordinado la verdad a la conveniencia de una nota que vendería mucho.

HECHOS FALSOS…

La nota del periódico británico The Guardian venía a hacerle el caldo gordo a la de la llamada Casa Blanca, pues ahora se daba a conocer que, además, la primera dama Angélica Rivera tenía un departamento en Miami, supuestamente conectado con otro colindante por la parte superior cuyo dueño era un antiguo amigo de la pareja presidencial, llamado Ricardo Pierdant (RP). El problema radicaba en que él había aceptado pagar los impuestos correspondientes a la tenencia del piso que estaba a nombre de ella, produciéndose con ello un grave problema de conflicto de intereses que fue muy criticado por la prensa de habla hispana e internacional. Pero sorpresivamente, la semana pasada el propio periódico londinense dio a conocer que se equivocó, admitiendo que publicó la escandalosa nota sin antes haber hecho el trabajo de investigación correspondiente que la corroborara, misma que realizada a posteriori arrojó que el haber señalado a RP como proveedor “potencial” del gobierno mexicano era erróneo, toda vez que no existía relación de proveeduría con el gobierno mexicano pasada o presente, ni podía afirmarse que estuviera en ciernes alguna a futuro, por lo que el calificativo de proveedor “potencial” usado en la nota carecía de justificación, desapareciendo así la causa para que existiera el supuesto conflicto de intereses. Además se hacía también mención de que una hermana de RP, de nombre Aurora, había salido mal librada de su relación profesional con Pemex, pero omitiendo que la agraviada siempre había alegado su inocencia, que acabó demostrando con pruebas, por lo que su nombre quedó inmaculado. Total que el pago de impuestos del departamento, que ni siquiera está conectado con el suyo, quedó tan sólo como un favor de amigos hacia la primera dama de México, lo que en su momento explicó el presidente Enrique Peña.

¿GUARDARÁN SILENCIO?…

Desde mi punto de vista, la señora Angélica Rivera (AR) tiene la oportunidad de oro para hablar y aclarar todo, vaya, hasta de demostrar que el pago ya fue devuelto a RP, puesto que sería lógico suponer que una vez pagados los impuestos por él, AR le devolvió el importe correspondiente, como lo habría hecho en su momento cualquiera; sin embargo, inexplicablemente, no se ven trazas de que así vaya a suceder, será porque pensarán que en su momento el hecho quedó aclarado, aunque por las circunstancias del caso la verdad expresada no haya sido creída.

 Twitter: @victor_gordoa

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