Las redes sociales no son un juego

¡Cuidado! Lo que voy a relatar a continuación está pasando en México, le acaba de suceder a alguien cercano y podría pasarle a usted, usuario de redes sociales.

NO SATANIZO…

¡Qué bueno que existan internet, Google y las redes sociales! Cualquiera que sea el nombre con el que a ellos se les identifique. Desde su nacimiento he sido un gran usuario de toda esa parafernalia tecnológica que ha venido a hacerme la vida más fácil desde 1996, año en el que me convertí en uno de los primeros usuarios del correo electrónico. El uso de gadgets, buscadores y redes sociales me apasiona y he encontrado en todos ellos una gran utilidad para mis comunicaciones personales y mi desarrollo intelectual y profesional. Todo esto se los digo para dejar en claro que, pese a ser miembro de una generación poco afecta a la tecnología, me gusta saber y usar cualquier cosa nueva que en ese ámbito se produzca. Pero… ¡ojo!, no son cosa de juego o de tomar a la ligera.

JESSICA Y NINA…

Sin embargo, están ya sucediendo en la red y sus redes cosas malas, muy peligrosas, amenazantes de la integridad física y moral de los individuos, que vale la pena hacer de su conocimiento para que se cuiden. Les presento el caso de Jessica (identidad ficticia), una mujer inteligente, con grado de maestría, deseosa de mejorar su entorno y apoyadora de diversas causas sociales. Ella, por supuesto, es usuaria eficaz de redes sociales, preferentemente de Facebook, donde tiene vasta presencia y  postea fotos, y se comunica con sus diferentes grupos sociales mediante Messenger. Resulta que hace una semana recibió un mensaje de su querida prima Nina (IF), que es profesional de la producción de campañas, en la que le solicitaba que apoyara la causa social de la lucha contra el cáncer de mama, aportando sus fotos de torso desnudo, no importando que saliera su rostro, puesto que iban a ser editadas. Entablaron conversación en diferentes días en la que se pusieron de acuerdo aclarándose todas las dudas posibles. Jessica accedió, envió sus fotos a Nina y asunto concluido… hasta que Jessica se enteró de que Nina jamás había pedido, ni recibido nada, puesto que le habían hackeado su Facebook y usurpado su identidad para hacer la misma petición a todos sus contactos femeninos, donde, por desgracia, estaba Jessica, y obtener así fotos desnudas de una gran cantidad de ellas. Nina ya había pedido ayuda a Facebook por los medios electrónicos establecidos, pero la empresa no pudo poner solución al caso, mientras el daño seguía creciendo. Para entonces, ahora ya le habían hackeado el Facebook a Jessica, usurpado su identidad y enviando la misma solicitud a todos sus contactos femeninos, quienes, de buena fe y confiando en ella, enviaron a su vez sus fotos y así en cadena infinita, sólo limitada por la capacidad del hacker. Cabe decir que en todos los casos el ladrón de identidades entablaba los diálogos utilizando el argot usual de cada persona, apodos, conocimiento de familiares, del trabajo correspondiente, etcétera, puesto que había obtenido la información después de leer todas las conversaciones almacenadas en cada cuenta de Messenger y ganándose, con ello, la seguridad y confianza en cada identidad usurpada.

GRAVE DAÑO MORAL…

Con este método subsecuente el delincuente ya se ha hecho de un acervo fotográfico de torsos desnudos de muchas mujeres conocidas en sociedad que están viviendo una crisis moral desgastante, pues no saben cuál será el destino de sus fotos y qué uso les darán. ¿Serán chantajeadas? ¿Las venderán a sitios amarillistas? ¿Empezarán a circular por la red implantadas en escenarios escandalosos, montados mediante photoshop? Quién sabe, pero aseguro que no será agradable. Por lo pronto, y para que no les pase a ustedes, corran la voz, no vayan a caer en el engaño, comprueben telefónicamente la identidad de quienes les hagan una petición fuera de lo común por red social, no almacenen conversaciones de chats, bórrenlas, cambien frecuentemente de clave de acceso y retiren cualquier indicio de información personal que tengan subido a la red. Por si los piratas, digo yo.

Twitter: @victor_gordoa    

Temas: