Hechos son amores…

En esta ocasión abriré con algunas palabras que, advierto, les causarán desagrado: político, diputado, líder, partido, gobernante, Cámara, servidor público… ¿Algo no está bien, verdad?

IMAGEN Y REPUTACIÓN…

Una vez pasado el mal trago, le pido que ahora se tome un momento para reflexionar. ¿Qué conceptos vienen a su mente que unifican a todas ellas? Seguramente habrá pensado en: corrupción, prepotencia, injusticia, ignorancia, abuso de poder, pereza, mentiras, más los que se acumulen esta semana, lo sé por experiencia y porque está documentado en muchísimas encuestas, que los mismos involucrados conocen bien. Les cuento que en mis conferencias sobre el tema de El poder de la imagen pública, suelo hacer un ejercicio en torno a la reputación, en el que pido al público presente que diga lo primero que se le venga a la mente al ver una palabra en la pantalla y, en seguida, les revelo: Diputado. Sepan que nunca, y se los digo otra vez, nunca falla que griten adjetivos calificativos como los que escribí más arriba, así que la cuestión es, ¿por qué sucede esto? La primera respuesta es bastante obvia: pues porque se lo han ganado a pulso, porque así son; pero la respuesta un poco más elaborada a la luz de la imagología, es que se debe a la repetición que los sujetos analizados han hecho de los mismos estímulos verbales y no verbales de manera incoherente, durante un periodo lo suficientemente largo, como para que la imagen negativa arraigue en la mente de quien los percibe, creándose una identidad y una reputación negativas. La reputación no es más que una imagen sostenida en el tiempo.

DESEAR NO ES SUFICIENTE…

Acabo de estar en un evento que reunió a personajes políticos de diferentes colores y, como usted ya se habrá imaginado, hubo varios discursos y muchos aplausos, lo que no representa novedad, pero lo que sí llamó mi atención fue que, al menos dos de los oradores, hablaran acerca del cambio que debe haber en los miembros de la clase política y de los servidores públicos que “se sirven del poder para satisfacer sus necesidades personales soslayando el bien común”, para cumplir el objetivo de revertir su imagen negativa, pues las encuestas señalan, de manera mayoritaria, que la gente no los quiere, no les tiene confianza, y, por supuesto, no les cree.

ESENCIA ES FUNDAMENTO…

Toda imagen debe estar fundamentada en la esencia, es decir, que para que una imagen pública se sostenga debe estar respaldada por la verdad, por el buen fondo del ser percibido. Aunque, si bien es cierto que existe el prejuicio muy arraigado de que lo político es malo, si existiera un cambio esencial en la manera de ser de los políticos, se viviría una experiencia nueva que podría transformar radicalmente y para bien la opinión concebida y la identidad otorgada, así es la imagen, dinámica. Esto haría posible el deseado cambio, pero… detrás de esto está el verdadero problema que representa la pérdida de la esencia humana en la política, de los valores morales y los principios humanos de comportamiento. Déjeme y le explico. Quien se dedica a la política y es elegido para ejercerla, debería cumplir con el noble papel de administrar las contribuciones de cada miembro de la sociedad para, con ello, satisfacer sus necesidades básicas de justicia, seguridad, educación, salud y desarrollo laboral, entre otras, ejerciendo un liderazgo positivo ante los demás. Es decir, que un político debería ser, en esencia, un facilitador del bien común, un promotor del bienestar social pagado con las contribuciones de todos, pero bajo esta luz primigenia, ¿quién de los políticos que usted conoce cumple éticamente con su papel? ¿Lo ve? Ahí es donde radica el problema, pues no se vislumbran políticos que lleven dentro de sí una esencia verdadera que fundamente su actuación, es por ello que, aunque existan buenas intenciones de cambiar la mala imagen de la política y de quienes la ejercen, tal como lo escuché en los discursos, esto no se dará mientras la esencia política sea traicionada una y otra vez. Así que pregunto: ¿Quién será el primero que pida perdón públicamente y así se inicie el anhelado cambio de rumbo?

Twitter: @victor_gordoa

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