Zavala y su lección de Imagología

Margarita Zavala propone a su partido pedir perdón por una mala praxis política y sin proponérselo está dando lecciones de Imagología. La Ecuación de la Imagen lo explica por sí sola.

ECUACIÓN DE LA IMAGEN

Dado que dará sustento temático a mi colaboración de hoy, considero básico empezar compartiéndola con ustedes: Estímulo + receptor = Percepción + mente = Imagen + opinión = Identidad + tiempo = reputación. Es así como con unos cuantos signos explico en mi libro, El Poder de la Imagen Pública, el complejo proceso fisio-psicológico que da origen a los valiosos productos intangibles de la imagen y la reputación, dos conceptos de los que depende en gran medida el éxito o fracaso de todo lo que emprendamos. Todo aquello que puede ser percibido tiene una iºmagen, de tal manera que es imposible disociar el acto de percibir al de configurar en nuestra mente una imagen, es la imagen en su carácter de mental el objeto de estudio de la Imagología, la Ciencia de la Imagen, y de la Ingeniería en Imagen Pública, su método, sendas disciplinas científicas que se estudian a nivel de licenciatura y maestría en la primera facultad de imagen pública del mundo que está en México como referente internacional. La percepción y la imagen están tan unidas y suceden tan rápido en la mente humana que podemos decir que prácticamente son lo mismo, es así que defino que imagen es percepción.

PÉSIMA IMAGEN POLÍTICA

Las investigaciones de opinión realizadas por el Colegio de Consultores en Imagen Pública no me dejan mentir, ni tampoco lo permitirían ustedes pues lo saben bien: La ocupación profesional peor percibida por la sociedad es la de político y dado que la ecuación de la imagen pública inicia el proceso de la percepción con un estímulo (que no es otra cosa que cualquier sensación que pueden captar nuestros sentidos de manera verbal o no verbal) sólo tendríamos que buscar en los estímulos que emanan todos los días los políticos, el origen de la mala imagen que la gente les ha otorgado, estímulos en su mayoría negativos que han quedado tan arraigados en la mente colectiva que por ello arrojan como consecuencia su mala reputación. Dicho de manera más simple, son los propios políticos quienes se han ganado a pulso su reputación, son solamente ellos quienes a través de su forma de actuar han dado origen al mal concepto en el que la sociedad los tiene, la gente simplemente los ha percibido y les ha generado una imagen pésima.

LECCIÓN DE MARGARITA

Por eso afirmo al principio de este escrito que Margarita Zavala sin proponérselo está dando lecciones de Imagología al sugerir que su partido, el PAN, pida perdón por haber avalado la candidatura de una diputada local sinaloense asociada con el malvado pero popular personaje de El Chapo Guzmán. Lo que la exprimera dama del país está haciendo es proponer cambiar el estímulo negativo evidenciado por la mala práctica política por uno basado en el actuar ético, uno que intenta iniciar un cambio en la percepción de la sociedad al pedir perdón con respecto al mal comportamiento político. Pedir perdón implica asumir la culpa de algo que se ha realizado mal, pedir perdón implica el ejercicio de la humildad, un valor moral difícil de desarrollar cuando se detenta el poder cuasi absoluto. Pedir perdón es el umbral de una nueva actitud que implica el deseo de cambiar para bien, deseo que se quedaría en el nivel de la inutilidad si no se llevara con congruencia al terreno de los hechos, generando nuevos actos que condujeran hacia el bien común. Un perdón que representaría la más sutil expresión del buen quehacer político, pero que paradójicamente ningún político desea solicitar porque significaría una declaratoria tácita de culpabilidad. Margarita Zavala tiene razón al solicitar que se pida perdón, al menos es un buen inicio para intentar cambiar la imagen de la política y sus políticos.

Twitter: @victor_gordoa

Temas: