El cuento de la princesa Aristegui
He esperado un tiempo necesario desde que estalló la bomba mediática AristeguiMVS para utilizarlo en leer, investigar la percepción en torno suyo y analizar los elementos del caso que me permitieran establecer una relación con el conocimiento de la ingeniería en imagen ...
He esperado un tiempo necesario desde que estalló la bomba mediática Aristegui-MVS para utilizarlo en leer, investigar la percepción en torno suyo y analizar los elementos del caso que me permitieran establecer una relación con el conocimiento de la ingeniería en imagen pública y entonces emitir una opinión fundamentada. He aquí mis conclusiones: Carmen Aristegui ha conseguido una nueva nota que la tiene en boca de todos, esta vez dentro de una historia en la que ella es protagonista sin haberlo pretendido y sin haber tenido que realizar un trabajo profundo de investigación para sustentarla, simplemente se ha visto despedida del programa radiofónico que más rating tenía dentro del espacio matutino ampliamente competido y que para la empresa para la que trabajaba significaba un poderoso baluarte en el terreno de la libertad de expresión. ¿Qué pasó verdaderamente? Eso ni usted ni yo lo sabremos a ciencia cierta, pues los ríos de tinta, que hasta ahora se han vertido en torno al caso, plantean el asunto como un diferendo de opinión entre lo que la concesionaria radiofónica MVS cree que es lo correcto y lo que Carmen cree que es lo debido, argumento que francamente se me antoja pueril, pues las diferencias entre ambas partes podrían haberse arreglado fácilmente en torno a una discreta sala de juntas y asunto concluido; sin embargo, no fue así y ahora se ha tendido un escenario en el que Carmen resulta percibida como la parte agredida, victimizada y soportada por la opinión pública, y MVS queda como la villana ofensora que está cometiendo un abuso aun en contra de sus propios intereses económicos y sociales con el aderezo de la sospecha de que tal vez esté respondiendo a presiones superiores a sus fuerzas. Recuerden que ha quedado establecido que la verdad está oculta y que hablo acerca de la percepción generalizada que MVS tendría que haber previsto antes de haber actuado como lo hizo.
Un Simple Cuento…
El terreno de la imagen es el de la percepción y en él lo que importa es lo que cree quien percibe, no lo que verdaderamente sea lo percibido ¿suena cruel?, probablemente, pero yo no hice las reglas del juego, las hicimos entre todos, simplemente, porque así somos los seres humanos, recibimos estímulos que decodificamos, implantando una imagen mental en nuestra cabeza para desde ahí emitir una opinión y determinar cuál es “nuestra verdad”, aunque no coincida con la “verdadera verdad”. Apliquemos esto a la historia que nos ocupa, y resulta que es vista como un cuento en el que la buena y bella princesa ha sido atacada por una bruja que realmente es un rey malévolo, enemigo, que usando los poderes de la magia negra se ha transformado en la villana que la ha dormido y la ha desterrado a la tierra del nunca jamás. Ella parece ya no tener salvación peeero...
Sustento del Caso…
Voy a detallar a continuación los elementos de ingeniería en imagen pública que están involucrados en el caso de la “princesa Aristegui” que me permiten afirmar que va a salir no solamente indemne, sino fortalecida de este controvertido asunto. 1) Carmen Aristegui ha construido una sólida imagen pública a través de la coherencia entre su decir y su hacer. 2) Los valores morales que la sostienen en este caso son su credibilidad y la solidaridad hacia sus compañeros de trabajo despedidos antes que ella. 3) Su imagen pública está sustentada en una esencia percibida como profesional, valiente y honesta, no en balde la institución académica que presido le otorgó el Premio Nacional de Imagen Pública en la categoría Comunicación. 4) La misma historia ya la ha vivido anteriormente y ha vuelto bien y mejor. 5) El momento político que está viviendo el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto lo hace susceptible de recibir cualquier sospecha, esté fundamentada o no, por lo que tiene que actuar. Por todo esto doy mi diagnóstico: Carmen regresará, aparecerá un “príncipe ganón” que tendrá el valor de rescatarla y entonces se tendrá el final feliz que todos desean ver, así que el cuento todavía no termina, sólo se trata de una necesaria pausa dramática.
*Rector del Colegio de Imagen Pública
Twitter:@victor_gordoa
