¿Placer y negocios? ¡Sí se puede!

En esta ocasión voy a alejarme de la saturación del tema político para ofrecer a tanta gente que sí trabaja algo más útil: Conocer algunas reglas que les permitan crear mejores relaciones humanas en los negocios. Las reuniones a comer surgieron como un recurso que ...

En esta ocasión voy a alejarme de la saturación del tema político para ofrecer a tanta gente que sí trabaja algo más útil: Conocer algunas reglas que les permitan crear mejores relaciones humanas en los negocios. Las reuniones a comer surgieron como un recurso que favorece el establecimiento de relaciones interpersonales más cálidas, que agregan el factor humano a las muchas veces áridas operaciones empresariales. El problema es que con estos encuentros surgió la inquietud de saber comportarse de manera apropiada dentro de un protocolo que cuide la imagen pública de la empresa y de sus ejecutivos.

¿Desayunar o comer?...

Lo primero que se deberá decidir es si la invitación se hará a desayunar o a comer, y para ello deberemos de conocer los pros y los contras de cada opción. Se invitará a desayunar cuando el presupuesto del que se disponga sea menor, cuando el tiempo sea poco y, finalmente, cuando desee conservar la claridad mental, pues en los desayunos no se toman bebidas alcohólicas. Por otro lado, si usted dispone de tiempo, presupuesto y quiere “calentar” todavía más la relación de negocios, entonces invite a comer a su cliente. Dejo muy claro que si usted solamente está interesado en tratar el negocio que le ocupa, entonces no invite a comer; cite a su contraparte en la oficina y vayan al grano. Las comidas de negocios se hacen para favorecer el conocimiento interpersonal en una cultura en la que, para hacer negocios, primero, se debe establecer una amistad.

Comidas con mujeres…

Como cada vez son más las mujeres empoderadas, es común que sean ellas quienes invitan o son invitadas a comer de negocios. Un hombre de negocios jamás deberá hacer sentir a su contraparte mujer que la comida podría ser también una cita social ¡Sería un error estratégico fatal, que podría incluso costar la pérdida de un contrato! Así que caballeros, eviten las galanterías que tendrían con una mujer (como si la estuvieran cortejando) y compórtense igual que como lo harían con un hombre. Estará prohibido saludarlas de beso, tomarlas del brazo, tocarles el cabello, encenderles el cigarrillo sobre todo tocando su mano, acompañarlas hasta la puerta del baño y cualquier otra práctica que les pudiera incomodar. Las mujeres, por su lado, deberán comprender que en los negocios no hay género por lo que deberán de tomar las mismas iniciativas que tomarían los hombres, incluso la de pagar la cuenta cuando sean las anfitrionas.

Consejos básicos…

Escojan siempre los mismos lugares para comer, hagan una lista de los mejores restaurantes que serán aquéllos en los que les brinden la mejor relación calidad precio que puedan pagar. Sean puntuales, la puntualidad es el reflejo del interés, así que mejor planeen bien todas las contingencias que pudieran enfrentar en el trayecto al restorán, de tal manera que siempre lleguen a su cita a comer antes que su invitado. Recuerden que el anfitrión será el último en ordenar y que siempre será respetable que alguien no beba bebidas alcohólicas, pero recomiendo que si su invitado lo quiere hacer, nunca lo deje beber sólo. Si usted es el que no bebe, de todas formas, ordene algo; no importa que después sólo finja dar unos sorbitos. Recuerde que el objetivo de la comida con clientes es el de construir una amistad, por lo que le recomiendo que no vaya directo a la plática de negocios, ésa déjela para el postre, momento en el que, sin mucha presión de su parte, intentará llegar a un acuerdo preliminar que podrá formalizar después, así que no habrá prisa de hacerlo en la comida... tarde o temprano el negocio se cerrará y de mejor manera. Buen provecho.

                *Rector del Colegio de Imagen Pública

                Twitter: @victor_gordoa

                www.imagenpublica.mx

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