Carta navideña a quien manda
Estamos viviendo tiempos vertiginosos y de cambios constantes en los que, cuando apenas nos estamos acostumbrando a lo nuevo, ya están surgiendo otros escenarios a los que nos tenemos que adaptar rápidamente, a veces sin tener tiempo para reflexionar acerca de la mejor ...
Estamos viviendo tiempos vertiginosos y de cambios constantes en los que, cuando apenas nos estamos acostumbrando a lo nuevo, ya están surgiendo otros escenarios a los que nos tenemos que adaptar rápidamente, a veces sin tener tiempo para reflexionar acerca de la mejor manera de hacerlo. Usted mismo, señor, es un importante factor de cambio que rige los destinos de los más de cien millones de habitantes que vivimos en México y que estamos esperando que nos brinde las condiciones para poder tener las dos cosas que más deseamos: un buen lugar donde vivir felices y dinero en la bolsa para realizar nuestros deseos. Menudo reto. Hace mucho que no tenemos un líder a quien querer y creer, alguien a quien podamos seguir con convicción y simpatía, que despierte el deseo de trabajar juntos en búsqueda del bien común. Pienso que a nuestros gobernantes no los hemos podido conocer porque no se han comunicado abiertamente o de manera más cercana; no se han atrevido a cambiar en sus fondos y formas conforme han cambiado los escenarios sociales, considerando que el atajo para llegar a nuestra cabeza es nuestro corazón y que necesitamos sentir antes que pensar. Que un nuevo fondo bien planeado necesitaría forzosamente de nuevas formas bien producidas.
Hace ya veinte años que creé Ingeniería en Imagen Pública pensando que podía ser de utilidad en nuestro país. Hoy lo constato todos los días. Durante este periodo el sector político no me ha sido ajeno. Soy testigo de que ya existe una nueva clase de política que sabe que tiene que cambiar pero que, a pesar de sus esfuerzos, no puede hacerlo en la medida deseada, ya sea porque no la dejan, pues existe el riesgo de ser desconocido por sus pares más corridos, o porque todavía el temor al cambio es más fuerte que el deseo de cambiar. Me he percatado del miedo paralizante que inmoviliza o retarda las decisiones políticas o económicas importantes. He sido testigo de la dificultad que existe para atreverse, para reconocer que los problemas inéditos pueden resolverse con soluciones inéditas. La he visto encontrarse de manera imprevista con enemigos que saben operar mejor que ella las armas de la propaganda sofisticada. Los agentes interesados en la desestabilización y la desarmonía se han atrevido a implementar nuevas estrategias que los convierten en verdaderos expertos de la manipulación de los sentimientos. A ellos, sin embargo, no se les puede enfrentar con instrumentos obsoletos que anteponen la conveniencia política, económica o personal.
Me he dado cuenta de que los políticos se han convertido en víctimas de la antipolítica con el afán de no arriesgar su imagen pública a través de la omisión, la distorsión, la negación o la confrontación entre quienes deberían trabajar unidos por el bien común, creyendo que con eso cuidarán la preferencia del gran elector, cuando éste —que somos todos— está deseoso de la proposición, de la superación, del avance como país. Debo confesarle que dichas circunstancias me han producido cierto grado de frustración, pues pudiéndose no se quiere.
Me lo imagino sentado en su despacho enfrentando la incógnita de las decisiones futuras que tendrá que tomar en tiempos en los que deberá buscar el mayor rendimiento político con el menor costo de imagen pública, teniendo al mismo tiempo que convivir con los dos únicos poderes mayores que el de usted: el del dinero global y el de la opinión pública. Sólo le pido que, en medio de todo ello, no se olvide de nosotros, los que queremos un mejor país porque podemos y lo merecemos. Le deseo que, mediante un golpe de timón hacia un nuevo gobierno incluyente, firme y justo, logre con hechos reconstruir la imagen pública de un estadista fuerte y decidido, sí, pero también la de un hombre querido que toque los corazones de los ciudadanos a través de una nueva actitud política que brinde resultados. Feliz Navidad y un mejor 2015 por el bien de todos.
*Rector del Colegio de imagen Pública
www.imagenpublica.mx ... Twitter: @victor_gordoa
