Australia y México pueden sumar esfuerzos para enfrentar retos en agricultura tropical

Al trabajar juntos para innovar e incrementar la productividad, podemos brindar mejores alimentos y mejores empleos.

Australia y México enfrentan un reto muy similar en términos de cómo incrementar la productividad de nuestros sectores agrícolas, especialmente en zonas tropicales y subtropicales.

Australia está firmemente comprometida con estar a la altura de esta tarea, consciente de que los beneficios de hacerlo son enormes. Existen no sólo beneficios económicos para nuestro país, sino también dividendos globales para el mundo a medida que buscamos atajar un posible desabasto mundial de alimentos en las próximas décadas. Sin embargo, estamos conscientes de que, al igual que México, necesitamos de socios para alcanzar el éxito en ello.

Durante la última edición del Foro Global Agroalimentario (FGA), organizado por el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) y realizado en Mazatlán, uno de los más destacados expertos de Australia, el profesor Robert Henry, de la Alianza Queensland para la Agricultura y la Innovación Alimentaria (QAAFI, por sus siglas en inglés), detalló las innovaciones que están teniendo lugar en Australia en el ámbito de la agricultura tropical.

La institución que él lidera está enfocada en mejorar la productividad en una amplia gama de ámbitos, por ejemplo, mediante mejorar la genética vegetal y animal, incrementar la eficiencia de la producción, mejorar los sistemas de cultivo y la infraestructura y mejorar la bioseguridad.

La labor de QAAFI es de gran alcance. Abarca cultivos como aguacate, mango, café, macadamia, caña de azúcar y eucalipto, así como producción ganadera. QAAFI ha desarrollado investigación novedosa en ámbitos tales como salud y bienestar del ganado, aspersión degradable y no tóxica para proteger cosechas, productos hortícolas de valor agregado alto, vacunas que utilizan nanotecnología, producción bioquímica derivada de caña de azúcar y protección de plantas. Claro que un mejor manejo de recursos hídricos también es un elemento de su trabajo.

Por supuesto que existen muchos otros institutos y empresas en Australia que están igualmente comprometidos con enfrentar el reto de mejorar la productividad en el sector. Los hallazgos de sus labores de investigación científica son aplicables no sólo a la agricultura en Australia, sino también en otros países ubicados en los trópicos, como México.

Aun cuando todavía queda mucho por hacer para generar vínculos en este sector entre Australia y México, los indicios son alentadores. Durante el FGA, la delegación australiana sostuvo reuniones con representantes de gobiernos de diversos estados de la República Mexicana, con el CNA (organismo cúpula empresarial del sector agropecuario mexicano), y con las destacadas instituciones de investigación científica Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias y el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A. C.

Dichas reuniones evidenciaron el creciente reconocimiento de que nuestros países están mejor ubicados para colaborar que para competir. Asia es el mercado natural para los productos australianos. Para México, la exigencia es satisfacer los requisitos del mercado nacional y del resto de los mercados en las Américas.

El elemento en común es que contamos con vastos entornos tropicales y subtropicales que no son tan productivos como podrían serlo. Al trabajar juntos para innovar e incrementar la productividad, podemos brindar mejores alimentos y mejores empleos a los habitantes de nuestros países y a la vez contribuir a un reto global mucho mayor que todos enfrentamos: alimentar a la creciente población mundial.

Espero sus comentarios en downunder.mexico@dfat.gov.au o en Facebook.com/ausembmex.

Embajador de Australia en México.

Temas: