Electrificar la contrarreforma, electrocutar la de 2014
La propuesta de modificación a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución y nueve transitorios, son una contrarreforma a la de 2014, ejemplo del entreguismo sin pudor, completamente inmoral, del sexenio pasado.Son diversos los elefantes reumáticos que se ...

Ricardo Peralta Saucedo
México correcto, no corrupto
La propuesta de modificación a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución y nueve transitorios, son una contrarreforma a la de 2014, ejemplo del entreguismo sin pudor, completamente inmoral, del sexenio pasado.
Son diversos los elefantes reumáticos que se encontraron en la administración pública federal y las locales, son paquidermos de articulaciones anquilosadas y llenas de óxido, moverlas ha sido una proeza, transformarlas, una lucha épica ante la resistencia al cambio.
Cambiar estructuras organizacionales en el cambio de gobierno de un sexenio a otro, provoca conductas colonizadoras, no dejar vestigio del pasado es justificable, sobre todo cuando los precedentes merecen ser superados, en lo profesional, en la percepción y los resultados a la población, y sin duda, el sello político de una nueva administración, esto es normal, histórico y universal.
Pero hay de elefantes a elefantes, así como hay especie asiática y africana, en nuestro país hay pigmeos y mamuts, unos de circo, otros de zoológico, al fin, todos contagiados por la nostalgia del pasado, donde el servicio público era glamour, frivolidad y excesos; mucha producción cinematográfica que sólo dio cine mediocre.
La contrarreforma constitucional enviada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, el pasado 30 de septiembre, pretende darle mayor vitalidad a una empresa estatal estratégica, la Comisión Federal de Electricidad; la histórica nacionalización de la industria eléctrica fue tan trascendente como la expropiación petrolera, prácticamente las mismas condiciones de explotación a manos de extranjeros. Adolfo López Mateos, tan recordado últimamente, pasó a la historia como Lázaro Cárdenas, presidentes patriotas inmortales.
Es falso que se pretenda crear un monopolio, la propuesta otorga el 43% del mercado eléctrico a las empresas privadas, no se eliminarían las concesiones ya otorgadas y se propiciará el uso de energías limpias como las celdas solares y otras formas de autogeneración de energía eléctrica.
La inserción de los organismos reguladores a la propia empresa, como rectora estatal, tiene congruencia, fueron creados para favorecer a las empresas privadas por encima de la CFE, los patos tirándole a las escopetas.
Es el primer gran reto de los legisladores de la Cuarta Transformación, no sólo de los coordinadores parlamentarios, aquí todos tienen la responsabilidad histórica de convencer a sus pares, aún a los de oposición, no es materia partidista, es un episodio de nación.
Se juega el futuro de la definición política desde el ámbito público, el pueblo está expectante de quienes son los realmente patriotas y quienes los neo porfiristas paquidermos.
Hay en curso también una campaña mediática muy
onerosa y estructurada, con los columnistas multifacéticos de siempre, que hacen de analistas políticos, un día expertos en derecho fiscal, en seguridad nacional, otro en espionaje, en justicia y ahora en materia energética y macroeconomía.
Defienden con anhelo malinchista despojar a nuestro país de su soberanía y la posibilidad de otorgar independencia energética para obtener mejor servicio y precios para los hogares mexicanos. Prefieren ser voceros,
como si fueran accionistas, o quizá lo son, a costillas del pueblo.
Estoy seguro que si el pueblo decidiera a través de los diputados y no de la política partidaria esto se aprobaría por una aplastante mayoría, hay que electrificar la contraRreforma y electrocutar la reforma del 2014.