México contra la OEA

México aparece con parte de la columna de países disidentes que protestan contra todo

México se ha sumado a los países del bloque bolivariano que critican las decisiones de ese órgano americano en lo referente a las fallas democráticas de muchos de los gobiernos de la región. La OEA ha sido crítico del gobierno de Venezuela en cuanto su imposición electoral y la destrucción de la Asamblea Nacional, que tenía mayoría opositora. Junto con ello, el encarcelamiento de opositores o su obligado refugio en otros países.

La OEA también fue férrea crítica de la decisión de Evo Morales de postularse para la Presidencia de Bolivia cuando un referéndum constitucional se lo prohibió expresamente. Luego vinieron meses de disturbios, la dimisión de Evo, su llegada a México. Se realizaron las nuevas elecciones y ahora se da el apresamiento de todos los opositores al nuevo gobierno.

Todo esto lo ha cuestionado la OEA con la mayoría de los países integrantes a favor. Una minoría de países objetaron esas decisiones, México entre esa minoría. Ahora, México aparece con parte de la columna de países disidentes que protestan contra todo: Argentina, Venezuela, Nicaragua y unas cuantas islas del Caribe.

Durante la visita que hiciera el nuevo presidente boliviano a México, Luis Arce, él y AMLO se declararon a favor de crear un Frente antiintervención de la OEA en las elecciones. No aceptan el envío de comisiones internacionales de observadores, justo cuando organismos de la sociedad civil mexicana están urgiendo al organismo internacional el envío de observadores para las elecciones de junio.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, dependiente de la OEA, acaba de publicar un reporte que documenta todas las violaciones a los derechos humanos que ha cometido el gobierno mexicano en los últimos dos años y medio de gestión. Ha rendido inútil a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ha militarizado al país, ha violentado a las mujeres en todos los sentidos posibles e imaginables, ha amenazado a los periodistas y permitido el asesinato de altos números de ellos, ha pisoteado los derechos de los familiares de los desaparecidos y ha manipulado a las comunidades indígenas ignorando sus derechos, además de agredir la vida y bienestar de todos los mexicanos al impulsar políticas medioambientales contaminantes.

Todo esto lo dice la OEA de México. Obviamente, AMLO no tolera la crítica ni es un demócrata. Seguramente responderá al informe de la OEA con la virulencia característica de un candidato a dictador. Y así seguirá aislando a México de la comunidad de naciones democráticas.

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