Sanos por dentro y por fuera

• Conoces tu salud?, ¿sabes qué enfermedades tienes?, ¿te has estudiado para descubrir a tiempo enfermedades que te pueden afectar?

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

                De cuarenta para arriba no te mojes la barriga.

 

Mi querido viejo, estamos celebrando el Día Internacional de la Actividad Física y el Día Internacional de la Salud y es bueno que estas dos celebraciones se lleven a cabo en una semana, porque están íntimamente relacionadas.

A todos nos interesa la salud, la salud del bebé que recién llegó al mundo, la salud del niño que crece a pasos agigantados, la del joven que inicia su vida persiguiendo sus sueños y la del adulto, hombre o mujer, que cumple cabalmente su función en la vida, sea en el trabajo, un empleo, un negocio, el campo, la investigación, qué sé yo.

Es agradable ver que cada día son más las mujeres que se incorporan al mundo, que por mucho tiempo fue trinchera de los hombres, y ver a tantas y tantas que sobresalen y son muy exitosas; las admiramos y aplaudimos su salud física y mental. 

Pero, ¿y la salud de los viejos?, ¿los viejos necesitamos cuidar nuestra salud?

Tú me responderás, querido viejo, que eso es obvio, pero no lo es tanto si te enteras que, a nivel mundial, más de la mitad de los viejos no cuidan su salud y dejan que la vida pase, esperando que no haya enfermedades que acorten nuestra existencia, pero nada más.

Es por eso que, aunque resulte repetitivo —porque hemos hablado de la salud muchas veces—, quiero invitarte a que hagas un examen de conciencia que te permitirá saber si eres de esos que no cuidan su salud o eres de los que sabiamente la cuidan y la promueven.

Si te haces unas cuantas preguntas, tendrás la respuesta de inmediato. Este cuestionario te ayudará.

1.- ¿Conoces tu salud?, ¿sabes qué enfermedades tienes?, ¿te has estudiado para descubrir a tiempo enfermedades que te pueden afectar? Aquí es necesario que tengas presentes las causas más frecuentes de enfermedad en nosotros: hipertensión, diabetes y obesidad, así como cánceres, el pulmón, de la próstata y, en las mujeres, cáncer del seno o de los órganos sexuales.

2.- Si sabes bien cómo está tu salud, ¿qué haces?, ¿tienes el apoyo y la orientación de tu médico?, ¿sigues sus indicaciones? En este sentido, es muy importante que tu relación con el médico sea completa y abierta, para que no tengas dudas y entiendas bien la enfermedad o enfermedades que tienes.

3.- Y si haces esto, querido viejo, ¿estás satisfecho con lo que estás haciendo? Tu alimento, tu ejercicio y tus medicinas deben servir para que seas feliz todos los días de tu vida. Eso es muy importante, porque lo que queremos no es sólo seguir vivos, sino estar vivos y disfrutar la vida, tanto en lo físico como en lo mental y emocional.

Los viejos que saben cuidar su cuerpo y su mente viven más, viven mejor y, sobre todo, viven alegres todos los días de su vida, sabiendo que están sanos por dentro y por fuera.

                Médico y escritor. Facebook: Rafael Álvarez Cordero 

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