Los hospitales psiquiátricos desaparecerán
MITOLos hospitales psiquiátricos desaparecerán. Hace unos días, el doctor Jorge Alcocer, secretario de Salud, informó, ante el presidente Andrés Manuel López Obrador, sobre la desaparición de los hospitales psiquiátricos en México, y dijo que van a desaparecer ...
MITO
Los hospitales psiquiátricos desaparecerán.
Hace unos días, el doctor Jorge Alcocer, secretario de Salud, informó, ante el presidente Andrés Manuel López Obrador, sobre la desaparición de los hospitales psiquiátricos en México, y dijo que van a desaparecer porque “un individuo con alteraciones de salud mental, y más ahora después de la pandemia, requiere una atención integral desde la familia y, desde luego, tomando en cuenta qué tiene”.
CONSECUENCIA
El resultado de esa decisión puede ser catastrófico para la salud mental, pero más para los enfermos mentales y para sus familiares, ya que siempre se ha considerado la necesidad de atender estos problemas dentro de una institución que cuente con toda la estructura para diagnosticar, atender, cuidar y, sobre todo, proteger y medicar a los enfermos psiquiátricos.
REALIDAD
Las enfermedades mentales han existido siempre y en todas las culturas se han tratado de abordar, aunque no de la mejor manera; por siglos, los enfermos mentales (locos) eran encerrados como prisioneros para que “no hicieran daño a la sociedad”.
En 1566 se fundó en México el Hospital San Hipólito, dedicado a la atención de los enfermos psiquiátricos y se inició una larga historia de hospitales de ese tipo, don Porfirio Díaz inauguró en 1910 el monumental hospital de La Castañeda, que podía albergar más de 3 mil pacientes; yo lo visité un día y conocí a los enfermos “tranquilos”, que sólo deambulaban por los jardines, y supe de los “agitados”, que se encontraban aislados y requerían medicamentos para evitar que se hicieran daño o atacaran a los demás.
El enfoque hacia la salud mental avanzó y en 1956 se creó el Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la UNAM y en 1966 la Asociación Psiquiátrica Mexicana.
Y en 1967 se creó el Hospital Fray Bernardino Álvarez, que es un modelo por demás avanzado de atención integral al paciente y sus familiares, recibe y, en su caso, hospitaliza a quienes tienen pensamientos intensos de autolesionarse o intentos suicidas o ataques a terceros y otros problemas. Cuenta con servicio de Urgencias, Terapia Comunitaria y Rehabilitación.
En México, existen 51 centros de atención psiquiátrica, 32 hospitales que acogen a poco más de 4 mil pacientes, 54 villas de atención psiquiátricas y un número variable de camas en los hospitales generales que pueden alojar a pacientes psiquiátricos (Secretaría de Salud).
La idea de cerrar los hospitales psiquiátricos es errónea y ya en Argentina, cuando se pretendió hacerlo, los especialistas de la Asociación Argentina de Salud Mental (AADM), temiendo que los enfermos mentales, sin familiares ni apoyo, deambularan por las calles y pusieran en peligro su vida y la de los demás, señalaron que “sólo un grupo de fanáticos puede imaginar la eliminación de las clínicas y hospitales especializados”.
Es triste que sólo el 2% del presupuesto de salud sea destinado a este problema; las autoridades de salud deben reflexionar antes de tomar decisiones que pueden tener consecuencias catastróficas para los pacientes psiquiátricos y sus familiares.
