La demencia senil es parte del envejecimiento

MITOLa demencia senil es parte del envejecimiento. La palabra demencia senil es el nombre dado en español a un síndrome que se caracteriza por el deterioro de las capacidades psíquicas de la persona afectada, especialmente las capacidades cognitivas, y al llamarla ...

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

  • MITO

La demencia senil es parte del envejecimiento.

La palabra demencia senil es el nombre dado en español a un síndrome que se caracteriza por el deterioro de las capacidades psíquicas de la persona afectada, especialmente las capacidades cognitivas, y al llamarla senil se asociaba a la edad avanzada, por lo que aún hoy se piensa que es un asunto de viejos. Sus principales manifestaciones son: confusión mental, pérdida de memoria, deterioro intelectual, desorientación, disturbios en lenguaje y anormalidades visoespaciales (identificación de sitios y lugares).

  • CONSECUENCIA

Al etiquetar esta enfermedad como exclusiva de las personas ancianas, se pasa por alto que puede presentarse a edades más tempranas, lo que puede tener consecuencias clínicas y familiares importantes, cuando las personas que viven cerca de quien padece esta situación no entiendan bien lo que está ocurriendo.

  • REALIDAD

La palabra demencia senil se usó y aún se usa para nombrar una patología actualmente conocida como trastorno neurocognitivo mayor, el nombre clínico de “demencia” proviene del latín demens-dementatus, literalmente “fuera de la mente”. El término “demencia senil” da a entender que la demencia es algo inevitablemente ligado con la vejez y, aunque éste es un factor de riesgo importante (el 40% se produce a partir de los 85 años), la demencia es el resultado de enfermedades neurodegenerativas, no de cumplir años.

No todo el mundo envejece de la misma forma ni al mismo ritmo. Al hacernos mayores es normal que disminuyan ciertas aptitudes, como la velocidad de procesamiento, la habilidad para aprender tareas nuevas o la memoria a corto plazo, pero también se conservan y potencian otras relacionadas con la experiencia y todo lo que se ha aprendido a lo largo de los años. Todo esto es importante porque quienes viven cerca de una persona que comienza a presentar esos síntomas deben entender y comprender lo que ocurre y acudir a un médico para que haga el diagnóstico correcto, que puede requerir estudios especializados, y dicte el tratamiento más adecuado.

Entre los medicamentos usados están los inhibidores de la colinesterasa, como el donepezilo (Aricept), la rivastigmina (Exelon) y la galantamina (Razadyne), actúan aumentando los niveles de un neurotransmisor que participa en la memoria y el sentido de la realidad. Así como la memantina (Namenda) actúa regulando la actividad del glutamato, otro neurotransmisor que participa en las funciones cerebrales, como el aprendizaje y la memoria.

Fuera los mitos, la ciencia nos informa con certeza.

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