Espejismo
Podemos seguir viendo el espejismo que constituyen las promesas de la 4T en la división de Poderes, en el respeto a las leyes y sobre todo en el combate a la corrupción; el ataque al Legislativo y al Judicial es abierto y descarado

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
El sueño de la razón produce monstruos.
F. de Goya
En nuestra infancia muchos de nosotros gozábamos con la lectura de Emilio Salgari, Julio Verne y otros autores, y admirábamos los relatos de las caravanas de beduinos con sus camellos cruzando el desierto bajo un sol ardiente, con sed, fatiga y desaliento… hasta que alguien divisaba en el horizonte un maravilloso oasis, con verdes palmeras y agua en abundancia; llenos de alegría, los beduinos avanzaban presurosos para calmar la sed y al llegar se daban cuenta que era sólo un espejismo, que no existía tal oasis, que todo era mentira.
La 4T, Cuarta Transformación, es un espejismo; como los beduinos del desierto, millones de mexicanos vieron en las palabras y las promesas de Andrés Manuel el oasis que llevaría a México a una vida distinta y se apresuraron a apuntalar esas promesas con su voto, y hoy, como los beduinos del desierto, se dan cuenta que el cambio anhelado, la mentada 4T, no existe, es un espejismo, no hay transformación alguna, sólo fracaso en todos los órdenes, que cada día es más evidente y nos afecta a todos.
La 4T es un espejismo; en dos años la economía se derrumbó por esa mezcla de la ignorancia económica de Andrés Manuel y el silencio cómplice de los miembros del gabinete, aunada a la catástrofe económica que acompaña al covid; en Economía retrocedimos 50 años mientras en Palacio se reitera “vamos bien”; es posible que tú, estimado lector, estés sufriendo las consecuencias del fracaso económico de la 4T.
La 4T es un espejismo; los dos asuntos que más importan a los mexicanos, la salud y la subsistencia están en el peor momento desde los “años del hambre” al inicio del siglo pasado; la pobreza extrema aumentó, 4 millones más de mexicanos no tienen qué comer; y en el asunto de salud, la mortalidad es espeluznante: en 2019 murieron 717,019 ciudadanos, pero en 2020 murieron 1,054,223, ¡335,712 mexicanos más! (Inegi); es posible que tú, estimado lector vivas en carne propia o en tus seres queridos esta tragedia social y sanitaria, mientras en las mañaneras Andrés Manuel calla cobardemente.
La 4T es un espejismo: la lucha contra los delincuentes y narcotraficantes es un monumental fracaso, las cifras de delitos siguen aumentando sin cesar; esto lo viven quienes en todo el territorio nacional sufren asaltos, robos, secuestros, asesinatos; el asunto llegó al extranjero: el jefe del Comando Norte de los Estados Unidos, Glen D. VanHerck, señala “entre el 30 y el 35 por ciento del territorio mexicano es un espacio sin gobierno y provechado por organizaciones criminales para fomentar el tráfico de narcóticos y de personas”; tal vez tú seas uno de los millones que han sido víctimas de un delito, una extorsión o algo más, porque nadie está exento de sufrir una agresión.
La 4T es un espejismo; Pemex está quebrado, el endeudamiento es ya de 113,200 millones de dólares, y tanto Pemex como CFE siguen contaminando al país cuando en todo el mundo las energías limpias desplazan al petróleo; la visión aldeana de Andrés Manuel cuesta y costará miles de millones de pesos a los mexicanos, que tendremos que pagar sus fantasías.
Y así podemos seguir viendo el espejismo que constituyen las promesas de la 4T en la división de Poderes, en el respeto a las leyes y sobre todo en el combate a la corrupción; el ataque al Legislativo y al Judicial es abierto y descarado, y la corrupción está hoy más viva que nunca, mientras se solapa la de los amigos del Presidente.
Y ahora Andrés Manuel está abiertamente en campaña electoral y hace lo indecible para convencernos que la 4T existe y sí transformará al país, pero al revisar lo que aquí he escrito, te das cuenta que todo es un espejismo, la 4T no es nada.
Todos vemos que el enojo y la ira de Andrés Manuel son cada vez más graves en las mañaneras, que no las trae todas consigo; su impotencia es cada día mayor porque él mismo se da cuenta que su mentada transformación es un espejismo.
Pero como somos adultos y sabemos que los espejismos existen sólo en los libros de fantasía y aventuras, vamos a votar el 6 de junio para que haya un cambio, votaremos por el partido que sea, pero no por uno de los que siguen creyendo en el espejismo de la 4T.
La 4T es un espejismo, y como tal se desvanecerá y así lo registrará la historia.