Cinco años

Surgió la esperanza en la oposición, que ya elevó la voz, se desperezó, se dio cuenta de la urgencia y creó el llamado Frente Amplio por México por los líderes de la coalición Va por México y las autoridades de la sociedad civil, que unen ya sus esfuerzos para enfrentar la maquinaria gubernamental rumbo al 2024.

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

A los mayores tiranos siempre les gustó

tener fama de liberadores.

             Miguel Delibes

“Convoco a todos los mexicanos, mujeres y hombres, pobres y ricos, pobladores del campo y de la ciudad, religiosos o librepensadores, a construir un acuerdo nacional y a hacer de la honestidad una forma de vida y de gobierno… Si triunfamos en el 2018 y llevamos a cabo los cambios que proponemos… en 2024 tendremos una sociedad mejor, no sólo por lo que vamos a construir entre todos y desde abajo en el plano de lo material, sino por haber creado una nueva corriente de pensamiento, por haber consumado una revolución de las conciencias que ayudará a impedir, en el futuro, el predominio del dinero, del engaño y de la corrupción, y la imposición del afán de lucro sobre la dignidad, la verdad, la moral y el amor al prójimo” (AMLO, La salida. Decadencia y renacimiento de México, 2018).

Lo que está escrito líneas arriba es la introducción del libro que publicó en 2018 en el que analizaba al país, y ofrecía algo inimaginable, una “transformación” de México, que, queriéndola equiparar a otras de la historia la llamó “Cuarta Transformación”; seguramente entusiasmó a millones de mexicanos, que creyeron sus promesas y sus ofrecimientos al inicio del sexenio.

Pero han pasado ya cinco años, y la lamentable “celebración” que tuvo hace unos días, en el Zócalo, olía a rancio, a vacío, a fracaso, a simulación y a derrota, porque él bien sabe que cinco años después nada de lo que presumió es realidad. 

Los mexicanos no somos tontos o ignorantes, nos damos cuenta de la catástrofe ocasionada por su delirio de grandeza, su ignorancia supina, su desprecio por la ciencia y su rechazo a recibir opiniones que no concuerden con la suya, son cinco años perdidos para México, cinco años de mentiras, corrupción, inseguridad, violencia, desprecio por el medio ambiente, por la salud, la educación, el arte y aun el deporte, el señor Presidente lo sabe y, como no lo quiere aceptar, cada día está peor; como diría mi tía: “Rumia su muina en la noche y la vomita en la mañana”. Y ahora, frente al fracaso de sus cinco años, y el espectáculo denigrante de sus corcholatas viajando por todo el país sin saber por qué o para qué, surgió la esperanza en la oposición, que ya elevó la voz, se desperezó, se dio cuenta de la urgencia y creó el llamado Frente Amplio por México por los líderes de la coalición Va por México y las autoridades de la sociedad civil, que unen ya sus esfuerzos para enfrentar la maquinaria gubernamental rumbo al 2024.

La noticia que celebramos hace una semana, cambió por completo el panorama electoral, aunque no podemos cantar victoria, porque del dicho al hecho hay mucho trecho. De entrada, no hay mucha experiencia en las relaciones de la sociedad civil con los partidos, porque aunque en ellos hay gente valiosa, sabemos de la tendencia de algunos políticos a ignorar a los ciudadanos; y en estos días supimos que algunos prominentes miembros de esos partidos renunciaron, por lo que el panorama se complicó. La soberbia y la vanidad parecen estar por encima de la cordura y la concertación, y día con día conocemos declaraciones y decisiones que no van en el sentido que los ciudadanos queremos; ver pleitos entre partidos y personajes es verdaderamente triste y lamentable.

La aparición de Xóchitl Gálvez, una brillante mujer fresca y libre, ventiló la arena política y es bienvenida, para rabia y coraje de quien desde Palacio escupe diariamente agresiones y amenazas. Xóchitl Gálvez debe participar junto con los demás en la elaboración de un programa coherente de gobierno que enfrente con éxito al caos que tenemos; los candidatos son buenos, unos más, otros menos, pero solos no podrán lograr nada. Es el momento de reflexionar, hacer a un lado fobias y filias, y pensar sólo en México; optimista como soy, quiero creer que sí es posible, veremos.

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