Ahuyentar a los fantasmas
El fantasma de la pobreza es otro, él prometió acabar con ella y llevó a la miseria a cinco millones de mexicanos más.

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
Los monstruos son reales, y los fantasmas también: viven dentro de nosotros y, a veces, ellos ganan.
Stephen King
Desde tiempos inmemoriales, los fantasmas han existido en la mente de los humanos y los métodos para ahuyentarlos son muy diversos: un niño silba para acallar su miedo, una beata canta salmos para correr a Satanás, otro duerme con los pies hacia la puerta o pone monedas en cada esquina, montoncitos de sal, ajos, qué se yo.
Pero Andrés Manuel tiene una fórmula para ahuyentar a sus fantasmas: convocar a sus seguidores para que lo rodeen, lo aclamen, lo vitoreen sin límites, con lo que, al menos, por un tiempo cree que los borrará de su mente; ¿por qué afirmo esto?, porque muchos comentaristas habían señalado que el Presidente está enojado, se enfrenta a sus colaboradores y está “de malas”, pero después de la concentración de miles de acarreados en el Zócalo, volvió a sonreír.
Pero eso será efímero porque la realidad es terca, y todos los analistas dan cuenta de los problemas de este gobierno, incluso Cuauhtémoc Cárdenas consideró que, a tres años de que inició el gobierno de Andrés Manuel, los rezagos persisten y la falta de propuestas para resolverlos mantiene al país igual que hace 40 años.
Sus fantasmas son muchos y él se niega a aceptar que su gobernanza ha sido todo menos eficaz, que sus decisiones han sido todo menos inteligentes, que la polarización y el odio que ha promovido entre los mexicanos es contraproducente, que el país está hoy inmerso en una lucha de mexicanos contra mexicanos y nadie gana.
El fantasma de la corrupción es el más evidente, y aunque lo niegue, la corrupción es ahora más profunda que nunca; el país cayó al lugar 137 como uno de los más corruptos del mundo, y todos sabemos que él protege a los corruptos, y grita ¡al ladrón, al ladrón! al referirse a sus antecesores.
El fantasma de la pobreza es otro, él prometió acabar con ella y llevó a la miseria a cinco millones de mexicanos más; eran el 7.2% en el sexenio anterior y ahora son 8.5%; “primero los pobres” es una entelequia.
Y, está el fantasma de la transparencia que convierte la democracia en una dictadura, porque cuando el 78% de las operaciones gubernamentales se hace sin licitación, no hay forma de evaluar la legitimidad, calidad, honestidad y eficacia de esas operaciones.
Y, por supuesto, otro fantasma que no puede quitarse Andrés Manuel de la cabeza es la inseguridad, cientos de miles de muertos, miles de desaparecidos, violencia sin cuartel, acciones de los delincuentes a cielo abierto mientras la Guardia Nacional no hace nada; México es ya un narcoEstado, tristemente reconocido a nivel nacional e internacional.
Él creyó que una solución era convocar al Ejército, cambiar las reglas y crear la Guardia Nacional, pero la militarización creciente se convierte día con día en un fantasma más, que, incluso, puede afectar su autoridad y su futuro, porque con los militares no se juega.
El fantasma del fracaso en el sector salud es otro que lo acompaña y lo acompañará mientras viva; nunca en la historia de México habíamos tenido tal carencia de salud, porque el sistema anterior fue destruido por ignorantes; el covid-19 y otras enfermedades han costado más de medio millón de vidas, que no son números, sino seres humanos como usted y como yo, lo que se pretende ocultar negando toda información al Inai sobre las carencias y el destino de 40 millones de vacunas
Por eso Andrés Manuel está así, poco va a durar su alegría por los acarreados del día primero, porque sabe que, incluso dentro de Morena, los conflictos siguen creciendo, su poder irá menguando y no podrá culminar lo que ofreció; al regresar a su alcoba en Palacio Nacional sus fantasmas seguirán ahí y sabe que, de aquí en adelante, todo será cuesta abajo; como dice Manuel Serrat: “Se acabó, el sol nos dice que llegó el final, vamos bajando la cuesta, que arriba en mi calle se acabó la fiesta”.