Retrocedemos en el tiempo
Es increíble que aún haya personas que consideren que el matrimonio sólo puede ser entre hombre y mujer
El Congreso de Sinaloa votó en contra de las reformas que permitían la unión entre personas del mismo sexo, negando la posibilidad de volver a discutirlo durante esta legislatura.
Uno de las diputadas del PRI, Elva Margarita Inzunza, aseguró que se desvirtuó el matrimonio y la familia, ya que deben estar conformados por un hombre y una mujer. En cambio, la diputada de Morena, Francisca Abelló Jordá, dijo: “Para que todos seamos iguales ante la ley, todo mundo tiene derecho al amor con pleno reconocimiento legal”.
Estas reformas fueron aprobadas en comisiones, pero en la discusión pública, 18 votos a favor y 20 en contra. Los diputados opositores a los cambios dijeron que creen que esta propuesta estaba diseñada para destruir la estructura familiar.
Es increíble que a estas alturas de la vida aún haya personas que consideren que el matrimonio sólo puede ser entre un hombre y una mujer y que es sinónimo de familia. Tanta lucha por la igualdad para escuchar argumentos arcaicos, pues en nada ayudan a la sociedad y sólo promueven odio, discriminación e ignorancia.
VUELVE A MÉXICO
Fue dado de alta uno de los cuatro jóvenes internados en un hospital de Galveston, Texas, después de que sufrió quemaduras en más del 80% de su cuerpo en la explosión de Tlahuelilpan ocurrida el 18 de enero. Alan fue ingresado a terapia intensiva el 8 de abril. De los cuatro jóvenes que fueron a Galveston, dos fallecieron y uno más permanece bajo atención médica. En total fueron 137 personas las que murieron en esa explosión.
La Secretaría de Salud de Hidalgo confirmó que se mantendrá en contacto permanente con la familia del joven de 15 años para atender al ciento por ciento sus requerimientos, que seguramente serán varios, pues el joven necesitará aún de un largo tratamiento y las autoridades tienen la deuda de que este tipo de incidentes no vuelvan a ocurrir.
PENALES EN MALAS CONDICIONES
El sistema penitenciario en Durango obtuvo una calificación por debajo del promedio nacional, según el Diagnóstico de Supervisión Penitenciaria 2018 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. En 2014 su calificación fue de 6.40; para el año siguiente fue de 6.14; en 2016 recibió 6.51; de 6.62 en 2017 y el año pasado bajó a 6.36. Mientras que el promedio de las cárceles en el país es de 6.45, que tampoco es la mejor.
El Centro de Reinserción Social número 1 de Durango tiene sobrepoblación, su capacidad es para mil 951 personas y al momento de la visita contaba con una población de 3,602 reos entre hombres y mujeres. Una de las principales observaciones de la CNDH fue el hacinamiento, no contar con una división correcta entre hombres y mujeres y el mal estado de los sistemas de salud.
No es secreto para nadie que el sistema penitenciario del país es uno de los peores de la región y estas recomendaciones en muchos casos caen en saco roto.
