Sin retorno
A partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar. Franz Kafka El término punto de no retorno, es utilizado, fundamentalmente, en la aviación y se refiere a que existe un punto álgido a partir del cual ...

Paola Domínguez Boullosa
La coach
A partir de cierto punto no hay retorno.
Ese es el punto que hay que alcanzar. Franz Kafka
El término punto de no retorno, es utilizado, fundamentalmente, en la aviación y se refiere a que existe un punto álgido a partir del cual volver atrás deja de ser una opción frente a la de seguir adelante, el punto de no retorno es ése que una vez cruzado es físicamente imposible volverse y, por lo tanto, sólo queda continuar.
Deténgase por un momento a analizar su vida, le aseguro que recordará muchas situaciones en las que se ha visto sorprendido por ese instante, ese momento en el que ya todo lo que tiene delante se presenta como una realidad nueva donde no queda más que seguir… ése es el punto de no retorno, en el que decimos hasta aquí, o a partir de aquí, ese es el momento crítico en el que decidimos y elegimos conscientemente lo que viene después o simplemente elegimos mantenernos en la misma línea, pero con otro nivel de compromiso y responsabilidad o bien, abandonar para siempre la postura que veníamos manteniendo.
Lo curioso y a la vez significativo es que puede ser que un agente externo nos haya obligado a alcanzar ese punto de elección, o puede ser también que sea uno mismo el que así lo elija, por el hartazgo, por la necesidad, o simplemente por el placer de probarnos a nosotros mismos algo diferente. No importa cómo es que haya llegado ese punto a nuestra vida, pero en el momento que llega hay que aceptarlo, y porque, quizá, haya que virar el rumbo de nuestro propio destino. Ciertamente, esos puntos son determinantes: llegan a cambiarnos la vida y en el proceso a nosotros mismos o bien, de forma inversa en el proceso de cambiarnos a nosotros mismos nos cambian la vida… pero nos cambian… todos en algún momento dejamos de ser quienes éramos, para convertirnos en alguien diferente para bien o para mal.
Mire bien su vida…. analice esos puntos de no retorno y analícese en ellos… cuántas cosas ha elegido que le han cambiado…. y le han cambiado la vida, cuántas le han determinado, marcado, confrontado, amenazado y hasta exigido ser diferente. Pues bien, después de ese análisis, podrá corroborar que usted no es más que el resultado de esas elecciones, las más importantes que ha tenido que hacer en su vida y que esas elecciones le han hecho ser quien es hoy, pero no por ello determinarán quién puede ser usted mañana.
Siempre vendrán otros puntos sin retorno y otras elecciones. Le invito a ser consciente de ese enorme poder que tiene de forjarse y forjar su destino y sobre todo, analice y acepte también qué le ha motivado a elegir lo que sea que haya elegido y los resultados de esa elección… porque nunca motivará igual el amor que el odio, el perdón que la traición, la humildad que la soberbia, la ira que la paz, la inteligencia que la astucia, la bondad que la barbarie o el equilibrio que la locura. No permita que nadie le incline a elegir con la parte menos analítica y sincera de sí mismo… no se deje llevar por los juicios ajenos ni por sus opiniones, no permita que nadie intervenga en esas decisiones, porque ellas marcarán sólo su vida y la de nadie más.
Por eso hoy le invito a concientizarse sobre esos momentos que le han cambiado la vida para que pueda reconocer todos aquellos que quedan por venir; disfrute de cada elección y, sobre todo, de esa capacidad que tiene de hacer de cada uno de ellos una diferencia en su vida. Piénselo… porque es una verdad muy cierta… el volver atrás no puede ser nunca una opción en su vida, podrá retomar, remodelar, renegociar, o revivir… pero que nunca será usted el mismo frente a eso que alguna vez decidió dejar. Como siempre, usted elige. ¡Felices no retornos, felices cambios!