The Revenant
La película fue manoseada por, al menos, un par de directores y actores protagónicos.
Cierto que algunas escenas cierran o abren con tomas amplias que muestran la región al tiempo que recrean el cambio de estación y el rigor del invierno, pero más allá de esto, la película y la historia que cuenta no dan tregua. Se trata de una novela de Michael Punke (Wyoming, EU, 1964) titulada The Revenant, a novel of revenge (2002). La obra no hizo ruido hasta que el autor vendió los derechos para hacerla cine. Cuenta la historia de Hugh Glass, un explorador estadunidense que trabajaba para el ejército en una zona más que inhóspita, en 1820, cuando sufrió el ataque de un oso Grizzly, y considerando sus heridas y la escasa posibilidad que tenía de sobrevivir, fue abandonado en el bosque por sus compañeros de expedición. Se trata de un personaje real y los sucesos son rigurosamente ciertos. Grass recorrió unos 200 kilómetros, a rastras algunos trayectos, cojeando en otros, hasta llegar a un sitio seguro. Revenant resulta una palabra tramposa, que lo mismo puede significar “renacido” que referirse al que lleva a cabo alguna venganza. La película fue manoseada por, al menos, un par de directores y actores protagónicos importantes, para que al fin la tomara Alejandro González Iñárritu, quien colaboró en la realización del guión a partir de la novela, así como en la producción, al tiempo que dirigía el film. The Revenant sorprendió con 12 nominaciones a los premios Globo de Oro, y ganó como mejor película dramática, mejor actor protagónico (Di Caprio) y mejor dirección (González Iñárritu). Multinominada también para los Critics Choice Awards, fue premiada de nuevo por la actuación de Di Caprio y ahora por el trabajo de fotografía de Emmanuel Lubezki. Para los premios Oscar de este año, Revenant repite sus 12 nominaciones en las categorías más importantes.
Hace un año escribí que no me había gustado Birdman con todo y el premio de la Academia de Hollywood a González Iñárritu. ¡No’hombre!, me llovió, sobre todo cuando se anunció el triunfo. Opinar es así, creo, sin que lo que se escribe tenga más valor que eso: te gustó o no, y por qué. Lo que siguió fue el patrioterismo ramplón de tantos y la democrática hipocresía de la Academia, que, pretende, hasta a los mexicanos puede premiar. Si era ése el mensaje 2015, The Revenant provocará un conflicto este año. Lo de menos es premiar a Di Caprio, pero volver a hacer mejor director a Iñárritu se antoja complicado. Fatal, haber premiado a la sangronada del año pasado sin considerar que la cinta buena vendría este año. Los que gozamos del cine de aventuras padecemos con Leonardo cada uno de los 127 minutos de su renacimiento, y claro, de su venganza. Dirección artesanal, atendiendo al cuidado de cada escena, repitiendo, imagino, un sinnúmero de veces cada detalle hasta conseguir contar con arte la tragedia del explorador Glass, poner de manifiesto las humanas miserias de quienes proceden mal, y culminar con el imprescindible desquite. Ésta sí me gustó, porque se trata de un trabajo sin pretensiones, basado en una buena historia y filmado sin más, con gran oficio. Dos “mejor director” seguidos no parece un pronóstico fácil. Por cierto, la versión que vi era pirata. Por esta vez diré que mi proveedor de tan ilegal mercancía acaba de ser asaltado una vez más por la “policía” fiscal. Le robaron una cuantiosa tajada de sus ilegales ganancias de meses, le ofrecieron dejarlo trabajar un tiempo y lo amenazaron con regresar a robarle. ¿Ése es el Estado mexicano que defiende los derechos de autor? En razón de semejante modo de abusar de la autoridad, imposible que yo deje de violar la ley. Buena suerte a The Revenant en los premios de Hollywood, que por ello debieran ser lo de menos.
Twitter: @obenassinif
