La soledad en los tiempos del covid
Por Luis Román Llegaste a tu junta puntualmente y antes de comenzar con los temas centrales se da el aviso que, a partir del próximo lunes, las oficinas estarán cerradas y todo el trabajo será revisado online bajo ciertas reglas que poco a poco se van describiendo. En ...
Por Luis Román
Llegaste a tu junta puntualmente y antes de comenzar con los temas centrales se da el aviso que, a partir del próximo lunes, las oficinas estarán cerradas y todo el trabajo será revisado online bajo ciertas reglas que poco a poco se van describiendo. En tu mente, transitan ideas obvias como que no se te olvide llevar los cargadores para tus gadgets que tienes en tu cajón, así como pasar por esa ropa que has dejado todo el mesen la tintorería. Pero al momento de despedirte de tus amistades y compañeros lo que en realidad te conmueve es pensar cuánto tiempo estarás en solitario en tu hogar.
Marzo del 2020 tuvo la peculiaridad de ponernos en cuarentena, término que nos sorprendió en primera instancia porque no era una duración inicial de cuarenta días sino de 15. La sorpresa (y preocupación) creció con el paso de las semanas cuando el virus de SARS-CoV-2 se expandió por todo el mundo . Esta pandemia ha cobrado miles de vidas humanas y ha obligado a que los demás se refugien en sus hogares para evitar el contagio por un periodo de tiempo prolongado, lo que, inmediatamente, nos lleva a pensar en los conflictos emocionales que una persona puede desarrollar bajo estas circunstancias, pero sobre todo, en la soledad, que nos provocará estar sin el contacto humano.
La soltería en tiempos de covid
Dejar atrás nuestra vida social en el trabajo o en la escuela o sencillamente, las reuniones con amistades para estar en casa sin pareja durante esta pandemia es, sin dudar, una situación que debemos hablar y atender (si bien es cierto que estar solo es parte de conocerse a uno mismo todos buscamos compañía), ya que la soledad provoca angustia y tristeza; al tiempo que desencadena conductas negativas en otros planos de la vida afectándolos sistemáticamente. La frustración se hace presente y es importante buscar ayuda profesional para poder mantenernos estables.
Las demostraciones de afecto, los abrazos, besos, el romance y el dating están temporalmente restringidos hasta que las autoridades sanitarias encuentren una cura para el virus. Panorama incierto, ya que hasta el momento sólo hay noticias de investigaciones para el desarrollo de una vacuna, pero sin fecha oficial de ser aplicada.
Al verse afectada la vida social y el contacto físico el uso de apps y redes sociales se ha incrementado en esta época, ya que nos mantiene conectados con otras personas, sin embargo, sólo podemos ver lo que cada quién quiere proyectar en una imagen, es difícil conocer a una persona sólo por lo que vemos. Aun cuando estas relaciones a distancia se mantengan por cierto tiempo, ¿qué sucede después? Actualmente, los lugares de entretenimiento siguen cerrados por lo que los dates han quedado fuera de la agenda social por el momento.
La necesidad de establecer vínculos con otros seres humanos está presente en nosotros en todo momento, por eso es que buscaremos un escaparate que nos permita estar en contacto de alguna manera. Pero el caso no está cerrado, al contrario, a la mayoría de quienes enfrentan un panorama de soledad, consideran que tienen planes inconclusos. ¿Cuándo podré conocer físicamente a alguien? ¿En dónde nos veremos? En esta nueva normalidad, ¿cómo será la forma de encontrarte con alguien? ¿Directamente en una casa? ¿Se perderá el romance? ¿Será efímero? Preguntas que por ahora será difícil responder.
Comunidad LGBTI
A pesar de una lucha constante por hacer valer sus derechos civiles y humanos, la comunidad gay es, constantemente vulnerada, amenazada y violentada por el entorno social, familiar y laboral. Ante una situación como la actual, podemos suponer que las condiciones de aislamiento social para los niños, niñas, adolescentes y jóvenes LGBTI es aún más preocupante, ya que tienen que convivir forzosamente con sus posibles agresores o sufrir el rechazo de quienes esperan mayor aceptación y cariño.
Ante la pandemia, lo que podemos detectar es el dolor de todas aquellas personas que han pasado la cuarentena con sus familias o grupo cercano siendo rechazadas por su preferencia sexual o que no han podido manifestar esta identidad de género al estar confinados en entornos hostiles con familiares que no los aceptan. La violencia doméstica se puede hacer presente, así como las situaciones de abuso o bullying, aumentando los niveles de depresión y ansiedad en cada individuo que padece la estigmatización.
El problema no se detiene ahí, un pequeño que, constantemente, sufre un rechazo por su orientación sexual o identidad de género, crece con baja autoestima y desata en cadena sentimientos de ira y vergüenza. Es así cuando el aislamiento se impone como propio y se rompen los lazos con el entorno primario.
La violencia sicológica y emocional tienen serias repercusiones en la vida de todo ser humano. Respetar la diversidad y al mismo tiempo la dignidad humana son rasgos positivos que nos permiten evolucionar más allá de la aceptación y la fraternidad, nos reinventa.
