La meningitis pone a prueba las capacidades institucionales

Logramos articular la generación de lazos solidarios por las víctimas.

Por Karla Alejandra Obregón Avelar*

El Estado, como la institución jurídica, política y social más compleja, conformada en México por tres poderes, órganos constitucionales autónomos, órdenes de gobierno federal, estatal y municipal, y sociedad, nace en la Edad Media por grandes pensadores con la finalidad de proteger y garantizar los derechos humanos (la vida, la salud, seguridad, la igualdad, la libertad, entre otros) y ésa es su esencia y fin.

Si bien esta organización estatal se encuentra fundamentada en la teoría de la división de poderes, ésta no exime de que entre todos los componentes de su estructura exista una estrecha colaboración con el fin de alcanzar los objetivos para los cuales fue creado el Estado, que son, primordialmente, respetar y garantizar los derechos humanos.

En Durango, la emergencia sanitaria causada por la meningitis ha puesto a prueba las capacidades institucionales y sociales, pues todos los componentes del Estado, como es su gobierno representado en los tres poderes y los órganos constitucionales autónomos; la población, a través de activistas sociales y las organizaciones de la sociedad civil asentadas en un territorio que tiene forma de corazón, se han ido sumado en apoyar a las y los pacientes por esta infección, así como a sus familias.

Este fenómeno sin precedentes nacionales ni internacionales ha generado que la sociedad se haya sensibilizado aún más y su reclamo haya sensibilizado a las autoridades; la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Durango, en cumplimiento de su fin, que es la protección y defensa de los derechos humanos, no se concretó a esperar la presentación de quejas para emitir recomendaciones, ya que instalamos un módulo de manera permanente en el Hospital 450 para escuchar de primera fuente los requerimientos más sentidos de las familias y pacientes, brindar acompañamiento a los familiares con orientación y acompañamiento jurídico en la presentación de denuncias y algunas otras diligencias y, en algunos casos, apoyo psicológico o canalización con organizaciones de la sociedad civil especializadas en el tema, apoyo en la entrega de alimentos, así como ser su voz en la formulación conjunta de tres informes especiales que, consideramos, han incidido en la actuación de diferentes dependencias y entidades gubernamentales federales, estatales y municipales.

Producto de ello es que logramos articular la unión de esfuerzos o, como me gusta calificarlo, la generación de lazos solidarios por las víctimas de la meningitis, en donde esperamos que los tres órdenes de gobierno, órganos constitucionales autónomos y sociedad, participemos en un grupo interinstitucional e interdisciplinario para brindar una atención oportuna, eficiente, calificada, comprobable y medible.

Amén de los exhortos que como presidenta del órgano protector de los derechos humanos he realizado a diversas autoridades para proteger y garantizar los derechos a la salud, el trabajo, la movilidad, la educación, la identidad, el acceso a la justicia y la alimentación, nos hemos coordinado con otros organismos autónomos para que se garantice la protección de datos personales de las y los pacientes, así como el interés superior de la niñez; pero ha sido gracias a esa colaboración permanente en un grupo que se han ido mejorando la calidad y oportunidad de los esfuerzos para que no existan acciones aisladas que pierdan su efectividad. Hemos señalado que la clave de los resultados de calidad es la planeación y la evaluación de las acciones emprendidas para atender los efectos colaterales, que serán muchos, de esta emergencia sanitaria sin precedentes.

Quiero agradecer a todas las autoridades y a la sociedad por la generación de estos lazos solidarios, reconociendo que aún tenemos un gran reto en materia de protección de derechos humanos y restitución integral del daño.

*Presidenta de la CEDH de Durango

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