Agua… al microscopio
... un espacio para hablar desde San Miguel.Por Enrique García y GarcíaHoy en día, los buscadores de temas y palabras han proliferado y todos, en mayor o menor medida, los utilizamos con mucha frecuencia. Las enciclopedias de papel han ...
... un espacio para hablar desde San Miguel.
Por Enrique García y García
Hoy en día, los buscadores de temas y palabras han proliferado y todos, en mayor o menor medida, los utilizamos con mucha frecuencia. Las enciclopedias de papel han pasado a la historia, pues es necesario que estén actualizadas con frecuencia, lo cual no es práctico y sí muy oneroso.
Sin embargo, el pretender saber más de determinado tema resulta a veces una tarea difícil, pues es tal la cantidad de referencias que no se consigue el objetivo, pues, por ejemplo, si se quiere saber algo sobre la palabra “agua”, se le teclea y el buscador Google responde en 0.72 segundos con 1,200,000,000 citas, lo cual es una inmensidad de información que, para fines prácticos, es de poca utilidad.
Hace algunos años, el Organismo Operador de Agua de San Miguel de Allende pretendía instalar una biblioteca regional en sus instalaciones y parte del servicio era el tener un Centro de Información con un acervo físico y otro virtual; en el primer caso se tendrían colecciones básicas para consulta del público en general y, sobre todo, estudiantes, y en el segundo aspecto se tendría acceso virtual a un conjunto limitado de referencias, a partir de discriminadores diseñados exprofeso. El proyecto arrancaría en una fecha memorable como lo es el Día Mundial del Agua, pero resultó fallido y se espera que próximamente se concrete.
Toda esta argumentación viene al caso porque en esta fecha se conmemora ese día y el que esto narra, año con año, escribe y publica en este mismo espacio (“AGUAS RESIDUALES… también valen”, Glosas. E. García y G., marzo 2017, México) (“AGUA… aprender jugando”, Glosas. E. García y G., marzo 2012, México), algo referente al agua con mayor o menor profundidad. Además de los textos, se ha celebrado dicha fecha con acciones didácticas como los talleres (“AQUAE CUSTODES… ¿niños?”, E. García y G., marzo 2012, México) de Calidad de Agua a niños de primaria, donde los alumnos preguntaban aspectos poco conocidos, como si quisieran que les mostrara el agua “al microscopio”. En esta ocasión haremos una incursión en el tema que rebasa el alcance del instrumento señalado para sumergirnos en el mundo atómico.
La fórmula simple del agua es H2O, pero de ella hay muchas variantes, pues los átomos de hidrógeno y oxígeno tienen isótopos que, químicamente, se comportan igual, pero no así desde el punto de vista nuclear.
Desde hace aproximadamente cien años se tiene medida la cantidad de ellos en la naturaleza y así, por ejemplo, del hidrógeno se conocen tres variantes, H1, hidrógeno ligero que es el más abundante, H2, deuterio y, finalmente, H3, tritio, que es radiactivo. En el caso del oxígeno, se tienen alrededor de quince isótopos, pero los más abundantes son dos, el O16 y O18, y son estables.
Ya se decía que la molécula del agua está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, pero pueden ser entre las combinaciones de sus isótopos. Estas características se utilizan desde hace décadas para conocer el origen de aguas subterráneas y superficiales, siendo el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), con sede en Viena, Austria, el pionero en su uso como una herramienta más en hidrología; el que esto relata escribió un artículo (“A NEW TOOL IN HYDROLOGY… environmental isotopes”, Isotope Hydrology Section, IAEA. E. García y G., agosto 1973. Viena, Austria) de divulgación sobre el tema durante su estancia en esa institución, y sigue vigente.
En dicho texto se resalta que la hidrología basada en isótopos ambientales utiliza las variaciones observadas del contenido isotópico del agua. El hombre no puede modificarlas, sólo puede medir e interpretar estas características con el fin de obtener información muy útil, y en particular cuando se desea conocer el origen de la recarga de acuíferos y el tiempo de tránsito del agua en una zona confinada. Este conocimiento es muy difícil de obtener por métodos clásicos y se determina con el auxilio de equipos muy sofisticados, como lo son los espectrómetros de masas, que distinguen los contenidos a nivel atómico de moléculas. Es ciencia pura aplicada a la solución de problemas hidrológicos locales y regionales.
La “nobleza” del agua permite que a su estructura molecular, H2O, se le adhieran otras como proteínas, bacterias y otras células básicas para la existencia humana. Además de lo anterior, se le incorporan virus, que son microorganismos compuestos de material genético que, en unión de ciertas células, causan diversas enfermedades. El agua es el portador de ciertos entes que, una vez mezclados, dan origen a diferentes compuestos líquidos como sangre, orina, lágrimas, plasma y otros en los que el contenido de agua es del orden del 85%; en órganos y sistemas más complejos el agua está presente, pero en menores proporciones.
En los talleres aludidos párrafos antes, se medía el contenido de oxígeno disuelto en el agua. Si es escaso, el agua es insalubre y despide malos olores. Lo que ocurre es que algunas bacterias se “roban” el oxígeno disuelto sobrante del H2O para desarrollarse, multiplicarse y expelen gases de desecho que le dan un olor desagradable.
Puede decirse que el agua es el mejor disolvente a nivel molecular y microscópico, y es pertinente que se le considera el vital líquido.
22 de marzo del 2021, Día Mundial del Agua.
