Fuerza México
A las 07:00 AM, el presidenteEnrique Peña izó la bandera en el Zócalo capitalino, en honor de las víctimas de 1985 y de las más recientes en Oaxaca y Chiapas. Terminado el acto se dirigió al Hangar Presidencial para abordar el TP01 Morelos, con destino a Juchitán, ...

Miguel Ángel Godínez García
Alto mando
A las 07:00 AM, el presidente Enrique Peña izó la bandera en el Zócalo capitalino, en honor de las víctimas de 1985 y de las más recientes en Oaxaca y Chiapas.
Terminado el acto se dirigió al Hangar Presidencial para abordar el TP-01 Morelos, con destino a Juchitán, Oaxaca, acompañado del jefe del EMP, Roberto Miranda, los secretarios de la Defensa, Salvador Cienfuegos, de Marina, Francisco Soberón, y otros miembros de su gabinete, además de periodistas.
Lejos estaba de imaginar que ese día, por coincidencia o maldición, un nuevo terremoto volvería a causar una tragedia en la CDMX. Cerca de las 13:00, el comandante del TP-01 le comunicó al jefe del EMP que un fuerte sismo había sacudido la Ciudad de México. El general Miranda se levantó de su asiento para informar al presidente. El secretario de Marina recibía también las primeras imágenes. Peña Nieto intercambió miradas, la duda se dibujó en su rostro. Nadie se atrevió a decirle nada porque la gira a Oaxaca era importante.
El avión estaba a punto de llegar a su destino. Peña Nieto dijo a Miranda: “Mi general, dígale al piloto que no aterrice”.
A siete minutos de la base de Ixtepec, el TP-01 sobrevoló el lugar. El piloto esperaba órdenes. Peña Nieto giró la orden de regresar. Los daños en el aeropuerto y la suspensión de operaciones complicaban el asunto. El piloto planteó aterrizar en Toluca o en la Base Militar Área de Santa Lucía. Se fueron a la base militar. Ya en tierra, Peña Nieto abordó el helicóptero TPH-03, sólo lo acompañaron los secretarios de la Defensa, Marina, el jefe del EMP, el titular de Protección Civil y algunos comunicadores.
Con el rostro desencajado dio órdenes precisas. Los titulares de la Defensa y Marina activaron el Plan MX, un esquema de respuesta federal en contingencias mayores o emergencias, alineado al Plan DN-III, Plan Marina y al Plan de Apoyo a la Población
Civil de la PF. Más tarde enviaba un mensaje a la nación, breve, preciso y sin esconder nada.
El Presidente actuó rápido, contrario a como lo hizo Miguel de la Madrid en 1985, quien no tuvo ninguna política antidesastre; que fue rebasado por la población civil para buscar sobrevivientes, remover cadáveres y escombros. Las Fuerzas Armadas en ese entonces sólo resguardaron los edificios destruidos.
Hoy Peña Nieto ganó aceptación. Subió bonos que le pueden redundar en un futuro inmediato. Como hace 32 años, un terremoto puso a prueba a México y como entonces, la respuesta ciudadana fue heroica. El gobierno federal ahora sí actuó a la altura de las circunstancias; Fuerzas Armadas y población civil se coordinaron, ayudaron y se fundieron en uno solo, demostraron la Fuerza México.
Pero en esta tragedia también apareció lo negativo. El protagonismo de una televisora que aprovechó la oportunidad para crear la figura inexistente de una víctima, Frida Sofía.
El hecho quedará en el recuerdo, pero no más allá de la heroicidad de los voluntarios, de los soldados y marinos que trabajaron hombro con hombro para sacar con vida a decenas de víctimas de entre los escombros.
Serio incidente sufrió Osorio Chong con un grupo de voluntarios rescatistas, incluso recibió un golpe.
Quien ha actuado de manera discreta es el director de Conagua, Roberto Ramírez, pero ha jugado un papel fundamental en la emergencia en la CDMX, Chiapas, Oaxaca, Morelos y Guerrero.
Los recursos que se destinarán a los partidos políticos son un insulto en comparación con lo que se destina para los desastres.
La tragedia desplazó el asesinato de Mara Fernanda, el informe de John Kelly a Trump, de que México está a punto del colapso, el enfrentamiento de Fuerzas Armadas con un grupo armado en Teloloapan y la extradición del exgobernador Roberto Borge.
De Imaginaria. Es mayor la grandeza de las Fuerzas Armadas a los errores de comunicación. Soldados y Marinos demostraron su espíritu de cuerpo y solidaridad con sus hermanos en desgracia.