Cantinflas, de regreso a la pantalla global

A 20 años de la muerte del mimo, el nuevo cine mexicano rendirá un homenaje al carisma y talen-to de Mario Moreno.

A Luz del Amo

México tiene nostalgia y no se le debe culpar. La época de oro de 1940 hasta el 68 nos dio prestigio mundial. Ya se habían pintado los murales que se mostraban orgullosos al mundo, incluyendo los de Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros en Estados Unidos. En economía y política se hablaba del Milagro Mexicano. El sistema funcionaba, tanto que 60 años después, los electores decidieron por el PRI, tal vez por cierta añoranza. Todo era promisorio y el mundo respetaba las tesis internacionales de México en los foros mundiales. Hubo época de oro en el beisbol, no solamente por la guerra que Jorge Pasquel, con el apoyo del presidente Miguel Alemán, le declaró a las Grandes Ligas al contratar a los mejores peloteros del momento, sino porque hasta un mexicano, el veracruzano y priista (no había otra) Beto Ávila, resultó el campeón bateador de la Liga Americana en 1954.

Las carteleras de los cines de España y Latinoamérica anunciaban las películas mexicanas como las mejores producciones mundiales.  Había cine de oro mexicano y artistas globales. Lara escribía canciones estelares como Madrid y Granada. Entre los artistas María Félix, Dolores del Río, Jorge Negrete, Silvia Pinal y Pedro Infante eran las estrellas mexicanas del mundo hispano. Pero entre todo sobresalía por su impacto global el incomparable Cantinflas. Hubo otro mimo con igual o mayor talento, sin la suerte de la pantalla internacional, como Germán Valdés Tin–Tan, cuya fama sólo llegó unas cuantas millas al norte de la frontera con Estados Unidos.

A 20 años de la muerte de Cantinflas, el nuevo cine mexicano rendirá un homenaje al carisma y talento de Mario Moreno. La semana pasada se terminó el rodaje de un biopic sobre Cantinflas. El biopic, dicen los que saben, es una abreviatura de cine biográfico. Diferente a las películas basadas en hechos de la vida real o en películas históricas. El biopic de Cantinflas pretende mostrar en múltiples imágenes al personaje, en los mejores o más representativos años de su vida, sin pretensiones académicas o culteranas. Por ello la selección del actor que representa al personaje es fundamental.

En Cantinflas la decisión de escoger a un actor español, que nunca había vivido en México, que no conocía el caló (slang) que se habla en los barrios bravos de la Ciudad de México, que además era un desconocido en el país resultaba un despropósito, casi una provocación. No obstante, según una crónica de El País, el actor español Oscar Jaenada, seleccionado para representar al mimo, estuvo genial en la filmación.

Sebastián del Amo el director de Cantinflas, atraviesa por el mejor momento de su carrera como cineasta (El Fantástico Mundo de Juan Orol). Ha expresado su satisfacción por el desempeño de Jaenada cantinfleando. Es conocido que Mario Moreno se apartaba de los guiones e incorporaba sus geniales cantinfleadas, pensábamos que imposibles de imitar. Parece que el actor español se mimetizó con el Gran Mimo.

La expectación por la película tiene mucho de morbo por escuchar a un español olvidarse de la Z y hablar como si fuera de Tepito o de la colonia Guerrero.  Hace 50 años un artista genial como Marlon Brando personificó a Emiliano Zapata en ¡Viva Zapata!, película en que Anthony Queen, duranguense, obtuvo un Oscar como mejor actor secundario y Brando una nominación como mejor actor.  Solamente que el Zapata de Marlon Brando hablaba en inglés. Imitar a Cantinflas no resulta tan fácil y menos para quien sabe distinguir la ce de la ese y la zeta de la seta.

Cantinflas es una producción de tres millones de dólares que invirtió la iniciativa privada. No hubo apoyos gubernamentales y por ello su importancia.  Será el público el que decida si seguirán inversiones culturales en actividades tan divertidas como el cine.  Esta película, dirigida a Sebastián del Amo, puede iniciar el resurgimiento del nuevo cine mexicano, un cine libre, sin componendas no compromisos sino sustentado en la calidad, que tanta falta hace para que México muestre una mejor cara al mundo que siempre vigila.

*Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

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