La mariguana, a debate

En EU, su historia comprende capítulos desde la prohibición represiva hasta los recientes intentos de legalización.

La mariguana ha generado un debate mundial que incluye a México. Denostada y mal comprendida la llamada yerba mala se hizo de peor fama en el mundo. Su reivindicación no está lejana. La generación de los 60 con Los Beatles y Los Rolling Stones rescató el prestigio de la yerba. Se decía que Agustín Lara encontraba en la mariguana la inspiración de sus irrepetibles canciones. Leyenda o realidad, con o sin mariguana, lo cierto es que los dos grupos de rock y Lara son las mejores expresiones de la música popular del siglo XX.

En Estados Unidos su historia comprende capítulos desde la prohibición represiva hasta los recientes intentos de legalización y liberación. Antes de 1900, la mariguana era legal. Se atribuía a los inmigrantes mexicanos fumarla. No hubo una reglamentación federal hasta 1937. Antes, en 1914, en el Paso, Texas, se dictaron reglas contra el loco weed. En 1933, 32 estados habían promulgado leyes prohibitivas debido a la violencia que provocaba entre los inmigrantes. Para 1940 todos los estados la consideraban ilegal. Era tal el desconcierto, que las sanciones por posesión de mariguana eran iguales a las de posesión de la heroína. En Georgia la reincidencia en vender mariguana a un menor se castigaba con pena de muerte. Actualmente, un indeclinable movimiento hacia su legalización llevó primero a los estados de Colorado y de Washington a permitir hasta su posesión recreativa. Después siguieron Nueva York y Massachusetts, estados ampliamente poblados. Otra quincena de estados la permiten para usos médicos y han liberado ya su posesión en cantidades reducidas.

En México hubo una reforma en 2009. Se llamó la reforma del narcomenudeo y un primer propósito fue incorporar a los estados y al Distrito Federal con el gobierno federal a la lucha contra la venta de drogas al menudeo, por lo que tenían que hacer reformas legales para enfrentar las nuevas facultades y responsabilidades. El otro fue resaltar que también se trataba de un problema de salud pública, por lo que habría que impulsar “tratamientos médicos y programas de prevención para farmacodependientes y no farmacodependientes”, así como implementar un Programa Nacional de Farmacodependencia.

No obstante los buenos propósitos, casi nada se ha hecho y la reforma es prácticamente inexistente. El programa, a cargo de la Secretaría de Salud, no se ha producido. Sólo discursos.

La reforma establece que la posesión de la mariguana destinada para su estricto e inmediato consumo personal no es delito, cuando la cantidad no sea mayor de cinco gramos. Solamente que la mariguana en el mercado clandestino no se vende en tan pequeñas cantidades. No imagino a los consumidores con una báscula pesando la yerba antes de comprarla para evitar un delito. Esto lleva a la arbitrariedad, y las extorsiones policiacas están a la orden del día.

Ex miembros de las distintas policías que existen o han existido en el país que, haciéndose pasar por autoridad ministerial, detienen a los chicos de conformidad con los padres para “darles un buen susto”. Tenerlos presos unas largas horas, hasta que acuden los padres a rescatarlos. La idea es que sirva de escarmiento y dejen de fumar. No es muy difícil investigarlo.

En Estados Unidos existe la conciencia de que es mucho más grave quedar fichado por poseer cantidades excedentes de mariguana que el efecto mismo de “darse un pasón”. Un registro policiaco puede cancelar oportunidades de estudio o trabajo y ser un oprobio de por vida.

Bienvenido el exhorto de la Organización de Estados Americanos de avanzar en la búsqueda de soluciones efectivas bajo un problema integral, “fortalecido, equilibrado y multidisciplinario, con pleno respeto

a los derechos humanos y libertades fundamentales, que incorpore la salud pública, educación e

inclusión social, junto a acciones preventivas para hacer frente a la delincuencia organizada transnacional y el fortalecimiento

de las instituciones democráticas, así como el impulso del desarrollo local y nacional”.

En México se emiten voces en este mismo sentido y habrá que escucharlas. Van desde ex presidentes tan distintos como Zedillo, discreto y mesurado, hasta Fox, extrovertido y locuaz. En el debate todos tienen algo que aportar.  Nuestro gobierno debería adelantarse para no quedarse rezagado. ¿Qué haremos cuando la Suprema Corte en Estados Unidos resuelva el conflicto entre los estados que van por la legalización y el gobierno federal?

¿Qué haremos con la mariguana que ya no tendrá sentido llevarla al vecino país que algo aprendió de la prohibición al alcohol en los años dorados de Eliot Ness y sus intocables?

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