La Suprema Corte en la encrucijada
Los temas que tendrá que resolver el ente estadunidense en junio mostrarán la relevancia de los jueces en la sociedad.
Mientras la Suprema Corte mexicana sale del conflicto en que la metió uno de sus ex miembros, en Estados Unidos la Corte resolverá tres cuestiones que afectarán la vida de millones de estadunidenses. Las decisiones judiciales son tan importantes para una sociedad en tanto a los órganos jurisdiccionales les corresponde señalar caminos y fijar derroteros. Por ello sus integrantes deben ser mujeres y hombres intachables.
Los tres temas que la Suprema Corte de EU tendrá que resolver en junio son: un asunto de acción afirmativa en la Universidad de Texas, otro relativo a los derechos de los homosexuales y uno sobre la posibilidad de disponer de las patentes sobre genes, supuestamente propiedad de una empresa. Cada uno de estos casos tendrá enormes repercusiones. Veamos:
La acción afirmativa es una regla de política pública impuesta para equilibrar situaciones de desventaja de grupos determinados de personas. Surgió para compensar las condiciones desfavorables de mujeres, negros, hispanos y homosexuales, particularmente en los campos educativo, laboral y político. El caso que resolverá la Corte es Fisher vs. University of Texas. Una aspirante a ingresar a esa universidad consideró que se le había negado la admisión, a pesar de tener mejores calificaciones que alumnos que pertenecen a minorías (negros e hispanos especialmente) a los que se les tenía que favorecer.
La universidad ha argumentado que debe tener la libertad de determinar cómo se compone su estudiantado. La importancia de la resolución es que o confirma que las universidades pueden preferir alumnos, no tan calificados, pero que pertenezcan a minorías que sufrieron discriminación en el pasado, o bien cancela esta política y permite a los aspirantes cuestionar las políticas de admisión preferente a minorías, con lo que muchos dejarían de recibir educación superior.
El otro asunto es el del matrimonio entre personas del mismo sexo. El asunto ha quedado en manos de los estados. Actualmente el matrimonio entre homosexuales es válido en 12 estados y en el Distrito de Columbia. En Delaware, Minnesota y Rhode Island las leyes acaban de promulgarse y no están todavía vigentes. Quedan todavía muchos estados sin admitir estas uniones legalmente, pero el gobierno federal no ha resuelto el problema de otorgar beneficios federales a las parejas del mismo sexo casadas conforme a la ley de igual manera que a parejas heterosexuales. El punto es si la Constitución entra en conflicto con la Ley (federal) de Defensa del Matrimonio, que no admite los matrimonios entre personas del mismo sexo realizados en el estado en que esa posibilidad es legal.
El tercer asunto es el que derivó de la determinación de Angelina Jolie, la actriz esposa de Brad Pitt (Moneyball), que tomó la decisión de que le extirparan sus senos en virtud de la información genética que le anunciaba un alto porcentaje de posibilidades de tener cáncer de mama, en razón de que había sido el padecimiento terminal de su madre. El punto a resolver es si una compañía privada puede conservar la patente de genes humanos. La decisión versará sobre los genes BRCA (cáncer de mama) que fueron los que determinaron la alta propensión de la actriz a desarrollar ese tipo de cáncer. La pregunta que hizo la Corte en la sesión oral previa a la decisión que tomará en unos días fue simple: ¿Se pueden patentar los genes humanos? Todo indica que la respuesta será que no, con lo que por lo pronto las acciones de la bolsa de varias compañías que han venido generando una fortuna con la venta de la información se irán al suelo.
Serán tres decisiones que mostrarán nuevamente el papel crucial que juegan los jueces en una sociedad. Nada iguala el poder de los jueces y su capacidad de orientar por dónde debe ir una sociedad y cómo deben comportarse sus integrantes. Por ello es tan relevante el respeto, confianza y admiración que la sociedad debe tenerles.
