México en el mundo
El PRI deberá mostrar la nueva política internacional del país y recuperar el liderazgo en América Latina.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) tiene enfrente su Asamblea Nacional en la que definirá nuevos estatutos y el llamado Programa de Acción. Los puntos clave son el IVA a los alimentos y medicamentos y la apertura de Pemex. Los demás temas pueden servir para refrendar el sentido histórico y político del PRI: ¿centro librecambista? O bien, ¿izquierda social demócrata?
Como se espera, los priistas, fieles a su tradición, seguirán la línea institucional. El gobierno debe rescatar a Pemex con nuevas estrategias. El PRI debe, además, apoyar la reforma hacendaria, pues las finanzas públicas no dan para mucho más. Esto requiere modificar el IVA en alimentos y medicamentos.
En lo internacional, el PRI deberá mostrar la nueva política internacional de México, recuperar el liderazgo en América Latina y consolidar la alianza con Estados Unidos y Canadá. Tal vez el mismo TLCAN tendrá que revisarse a la luz de una nueva visión después de casi 20 años. Dentro de los principios establecidos en la Constitución, el PRI deberá poner especial énfasis en los derechos humanos, después de haber transformado las garantías individuales, de tanta prosapia histórica y jurídica, en derechos humanos expansivos ligados al desarrollo internacional.
En un reciente artículo en The New York Times, Thomas L. Friedman escribió que los chinos preguntan sobre India y los indios preguntan sobre China. ¿Cuál de los dos países será dominante en el siglo XXI? La respuesta de Friedman no es ni China ni India, sino precisamente México. Entre los mexicanos las cosas van muy rápido. Friedman cita a Bernardo Bichara, un empresario ejemplo de inteligencia, nacionalismo y compromiso social: Dice Bichara que cuando un ciudadano adquiere poder, exige mayores cambios. “Primero la red democratizó el comercio, luego la red democratizó los medios, luego la red democratizó la democracia”.
Tal vez por esto en uno de los numerales que la Asamblea del PRI podrá o no aprobar esta semana, está la propuesta para que defienda “el derecho a la libre conectividad y el ejercicio de la libertad de expresión en la red y el impulso en las tecnologías de la información y las comunicaciones como elementos indispensables para el desarrollo nacional”.
Nada, sin embargo, sería relevante sin alcanzar lo que seguramente no olvidarán los priistas, pues es su origen: que se trata de un partido de masas, de campesinos y obreros, de pobres que tienen no solamente hambre y sed de justicia, sino hambre literalmente.
Por eso, en su modernidad, al PRI le corresponde ser un partido de izquierda. Principios e ideología de izquierda democrática, que son la respuesta a las carencias de México con todo su mágico e histórico pasado y su ya promisorio futuro.
