7 deseos
Por Adrián Ruiz Después de Sé lo que hicieron el verano pasado, Ryan Phillippe regresa 20 años después al género de horror, pero en lugar de ser el adolescente, ahora encarna al padre pepenador de Clare, una joven que como todas busca encajar, además de cargar a ...
Por Adrián Ruiz
Después de Sé lo que hicieron el verano pasado, Ryan Phillippe regresa 20 años después al género de horror, pero en lugar de ser el adolescente, ahora encarna al padre pepenador de Clare, una joven que como todas busca encajar, además de cargar a cuestas con el suicidio de su madre cuando era una pequeña niña.
Mientras el padre de la protagonista escarba en la basura, hecho que llena de vergüenza a la joven, una caja musical de manufactura china sale a relucir, su belleza es innegable, así como su poder. No se puede abrir, pero se le puede pedir deseos y éstos serán cumplidos, claro, con un precio que se debe pagar.
El filme engloba la superficialidad, las dolencias y egoísmo adolescentes. A lo largo de las teen movies se ha presenciado la necesidad de amar y ser correspondido, el ser popular, el vengarte de la gente que te hace bullying, y esas vertientes vuelven a salir a la luz, pero ahora en épocas millennials, es decir, todo tiene que ser posteado en redes sociales para obtener así el codiciado like que vuela la cabeza a los nuevos jóvenes o, en su defecto, el sufrir de ciberbullying. Las conductas son las mismas que hace 20 años, sólo cambian las maneras de manifestarlo.
Conforme se desarrolla la cinta, el suspenso y la obviedad se asoman, sin embargo, el director sabe jugar bien con las herramientas propias del género, logrando así una película redonda en la que el adagio “Ten cuidado con lo que deseas” se asoma, teniendo como vehículo a una adolescente, que accidentalmente invocará fuerzas malignas y, por ende, muertes anunciadas. El atractivo de la cinta es el ver cómo y quién es la víctima.
No es uno de esos filmes que desearías no haber visto, pero tampoco es uno que quedará en tu memoria, te mantiene entretenido 90 minutos sin mayor pretensión.
- DIRIGE John R. Leonetti.
- Actúan Ryan Phillippe, Sherilyn Fenn, Joey King y Ki Hong Lee.
