Rectorado
Conocí a Sergio Alcocer Martínez de Castro cuando, siendo secretario general de la UNAM, recibió a los abogados dirigentes de diversas organizaciones profesionales del país, agrupados en el Consejo Nacional de la Abogacía, A. C., del que fui uno de sus fundadores y su cuarto presidente, sólo después de grandes juristas de la talla de Luis O. Porte Petit, Ricardo García Villalobos y José Elías Romero Apis.
Lo volví a tratar al recibirle como académico de número de la Legión de Honor Nacional de México, de la que soy vicepresidente, presentando un trabajo recepcional para su ingreso, que me sorprendió por sus novedosas propuestas para la nación mexicana.
El doctor Alcocer tiene merecidos reconocimientos para ser rector de la máxima casa de estudios, producto de su vasta cultura y amplia experiencia profesional en la vida universitaria, y en su paso por diversas instituciones del sector público.
Fue subsecretario de América del Norte de la cancillería mexicana, con un trabajo discreto, eficaz y determinante, donde cambió la tradicional agenda diplomática con los vecinos del país del norte. Esto es, en lugar de estar acosándonos con certificaciones en seguridad pública, consecuencia del narcotráfico y del crimen organizado se privilegiaron temas como la migración, el comercio, la tecnología, la energía, el agua, el tránsito de personas, transportes y alimentos, sin descuidar los obligados temas de las agendas diplomáticas y a los connacionales de Estados Unidos y Canadá, por conducto de los 52 consulados existentes.
El doctor Alcocer presentó su programa de trabajo a la junta, precisando los ejes con los que impulsaría, en su gestión, a la UNAM al siglo XXI, como una institución moderna, innovadora a la altura de las mejores del mundo e insertando a sus jóvenes profesionistas en un mercado laboral justo.
Alcocer, alumno de ingeniería en 1981, se incorporó en 1991 como investigador al Instituto de Ingeniería, del que años más tarde fue su director. Él respeta la pluralidad de la UNAM, reconoce que son necesarios la inclusión y el trabajo en equipo para mejorar los planes de estudio, con experiencias internacionales actualizadas, flexibles, que incluyan el uso de herramientas tecnológicas modernas con más oportunidades para avanzar y consolidar carreras académicas de profesores, investigadores, mejores equipos e instalaciones, con una administración eficiente. Mejores condiciones de trabajo con los administrativos y con los educandos para que tengan una formación integral, para que sean buenos profesionistas, éticos, solidarios, responsables y respetuosos de su entorno y sensibles a las diversas expresiones de la cultura, mejor equipados y con habilidades para la vida y el empleo en un entorno de competencia global, laboratorios, bibliotecas y aulas adecuadas, instalaciones deportivas y culturales (salas, museos, etcétera) para que conozcan el valor de la disciplina y la sana competencia, todo en un ambiente seguro y de respeto a la comunidad, incrementando la seguridad en todos los campus y planteles. A los académicos les ofrece revalorar la docencia e impulsar todas las modalidades de la investigación, priorizando las dirigidas a dar respuesta a problemas de la nación, con mejores oportunidades para su desarrollo profesional y la consolidación de sus carreras, cumpliendo sus funciones.
Alcocer define con precisión los retos actuales de la UNAM, comprometiéndose a renovarla, a innovar para colocarla a la vanguardia académica con un profundo compromiso con las nuevas generaciones, presente y futuro de México.
Asuntos como la autonomía, la no injerencia de poderes fácticos, libertad de cátedra, de investigación, de creación y de discrepancia. El fomento a las ciencias sociales y a las humanidades, igualdad de género, discriminación y el acoso de mujeres, el fomento a la cultura de la innovación y vincular e internacionalizar a la UNAM son instrumentos para mejorar la calidad de los egresados, pues afirma que “la transparencia y utilidad del conocimiento generado es lo que contribuye a la atención de los desafíos y a la atención de los problemas más acuciantes de la nación”.
Debiera ser el próximo rector de la UNAM, ¿o no, estimado lector?
