Marchas y manifestaciones con pleno respeto a los derechos de todos
• Las protestas y manifestaciones se han tornadocada vez más intensas y con conductas violentas.
La Ciudad de México cuenta ya con un nuevo plan de acción para prevenir actos de violencia y daños a terceros durante manifestaciones y plantones, pues desde el pasado martes está vigente el protocolo que seguirán las autoridades ante los bloqueos y las marchas que se realicen en vías primarias de la capital del país.
Pero, ¿en qué beneficia a los capitalinos esta nueva normatividad?
Para entender esto, es preciso considerar que, al ser la sede de los Poderes federales y de las instituciones del gobierno mexicano, la Ciudad de México concentra un gran número de marchas y protestas, las cuales son sinónimo de caos y afectaciones que van desde obstrucciones viales por las que muchas personas llegan tarde a sus trabajos, escuelas, citas médicas y demás actividades, hasta pérdidas económicas, daños a comercios y bienes que son patrimonio de la ciudad.
En este sentido, las protestas y manifestaciones se han tornado cada vez más intensas y con conductas violentas que ocasionan daños considerables, por lo que la nueva normatividad da paso a la intervención de las autoridades cuando exista algún peligro para los participantes de la misma o bien, cuando haya afectaciones a instalaciones y bienes, tal como ha ocurrido en las más recientes.
Y es que nadie debería resultar afectado por un acto que, en su origen, representa la libre expresión de las ideas. Desafortunadamente, las marchas y protestas se han ido desvirtuando por las conductas vandálicas y agresivas de algunos grupos que, en muchas ocasiones, nada tienen que ver con el objetivo de la misma manifestación.
Por eso es preciso aclarar y comprender que este nuevo protocolo, que muchos han interpretado como una forma de limitar la libertad de expresión, no tiene absolutamente nada que ver con ello.
No se trata de ningún tipo de represión o de atentado contra la libre manifestación de las ideas, pues los capitalinos podrán seguir ejerciendo ese derecho sin que ninguna autoridad lo impida. Se trata, más bien, de evitar que, en el ejercicio de éste, terceras personas resulten afectadas.
Y es que si bien es cierto que todos los mexicanos tenemos derecho a expresarnos y manifestarnos libremente, también es una realidad que las autoridades deben contar con herramientas más precisas que permitan asegurar tanto el libre tránsito como la seguridad de los comercios, el patrimonio de la ciudad, el cuidado de la salud de las personas y el medio ambiente.
De modo que la nueva normatividad, en una primera instancia, privilegia el diálogo entre manifestantes y autoridades; estas últimas podrán entrar en acción solamente cuando haya resistencia a liberar la vialidad en cuestión (pese al diálogo antes entablado) o por ataques por parte de los manifestantes. Además, los elementos de seguridad ciudadana no podrán usar ningún tipo de arma letal.
Sin duda, este nuevo protocolo dará herramientas para fomentar el orden y la organización que tanta falta hace en esta gran ciudad, pero con pleno respeto a los derechos de todos. Además, estoy seguro de que con la experiencia y las habilidades del nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, los capitalinos recobraremos, poco a poco, la tranquilidad y la confianza de transitar por las calles de esta gran urbe.
