Mala calidad del aire en el Valle de México

Las medidas establecidas hasta ahora no son muy populares, pero eran necesarias.

Es una realidad que la mala calidad del aire en la zona metropolitana de la Ciudad de México ha llegado a niveles insostenibles. Por eso todo lo que hagamos hoy para resolver este problema no sólo será bueno para nosotros, sino principalmente para las futuras generaciones de capitalinos.

Ya se han dado las primeras acciones por parte de las autoridades, pero no debemos bajar la guardia. 

Estoy seguro de que las medidas establecidas hasta ahora no son muy populares, pero creo que eran necesarias. Además debemos tomar en cuenta que dichas medidas, aunque se tuvieron que aplicar de manera urgente, de ninguna manera serán permanentes.

También estoy consciente de que no son la panacea para resolver el problema de la contaminación del aire, pero sí una parte importante. Este es un tema que tiene varios orígenes y debe ser atacado desde varios frentes, pero la prioridad es proteger la salud de la población; de ahí la necesidad de su aplicación inmediata.

En este mismo sentido, la solución no está sólo en manos de las autoridades; los legisladores también debemos actuar y por eso en el Partido Verde ya comenzamos. Hemos presentado varias iniciativas (como la Ley General de Calidad del Aire y Protección a la Atmósfera), que tienen precisamente ese fin y apoyaremos cualquier medida que tenga por objeto cuidar el medio ambiente y la salud de las personas.

Un ejemplo de estas medidas es la propuesta del secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno federal (Semarnat), para el nuevo programa Hoy No Circula, que estará vigente a partir del 1 de julio de este año, la cual celebramos y compartimos. No se buscará prohibir la circulación de los vehículos de manera igualitaria, sino que será más estricta y con mayor tecnología para que los que contaminan mucho el aire que respiramos, no aprueben la verificación ambiental y los que contaminan poco la pasen sin problema.  

Ello implica, desde luego, combatir la corrupción en los centros de verificación, por lo que sería oportuno estudiar también la posibilidad de sancionar más severamente a los que caigan en esta mala práctica, tanto a los que indebidamente dan dinero como a aquellos que lo reciben.

Además, la Semarnat y demás autoridades involucradas también se encuentran analizando la aplicación de otras medidas, como la que se refiere a que los transportistas realicen sus repartos en horarios nocturnos, incluir al transporte público en las normas de verificación vehicular obligatoria, una posible renovación del mismo y la creación de nuevas rutas para hacerlo más eficiente, entre otras, las cuales me parecen más que necesarias.

Pero, insisto, todas estas acciones deben trabajarse de manera coordinada entre gobierno y Poder Legislativo, de tal manera que se establezca un marco jurídico que les dé sustento y, a la vez, sean aplicables en los hechos para beneficio de la población. Por ello, antes de que acabe esta semana, habremos llevado a cabo reuniones con la Semarnat y con la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), para trabajar de la mano y seguir aportando soluciones de corto, mediano y largo plazo a la mala calidad del aire en el Valle de México y para evitar que esto se reproduzca en otras partes del país.

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