Siempre los tiempos difíciles traen nuevas oportunidades

La inversión extranjera ahora nos ve con mucho potencial de desarrollo.

Es un hecho que nuestro país logró —desde hace muchos años— independizar su economía del petróleo que produce y vende al extranjero. Hemos diversificado y fortalecido nuestras actividades económicas, y la inversión extranjera ahora nos ve con mucho potencial de desarrollo, más allá del petróleo.

No debemos perder de vista esta realidad, sobre todo en estos momentos en los que el precio del petróleo cada vez está más bajo, derivado de varios factores como la gran cantidad del energético que se encuentra en el mercado, situación que, además, seguirá por varios meses. Ahora, gracias a la poca dependencia que tenemos del petróleo y a las previsiones que ha tomado el gobierno federal, el precio tan bajo del crudo ya no es algo de vida o muerte para los mexicanos.  

Sólo para tener claro de lo que estamos hablando, actualmente el petróleo representa sólo 7% de nuestra economía y alrededor de 30% de presupuesto, contrario a lo que nos pasaba hace 20 o 30 años o a lo que actualmente sucede en Arabia Saudita, por ejemplo, donde sus actividades económicas dependen 70% del valor del crudo.

Algo muy similar a nuestro caso es lo que también ocurre en Emiratos Árabes, donde aprendieron a buscar más actividades productivas para no depender sólo del petróleo. En México, además, las reformas estructurales en los sectores de telecomunicaciones, laboral, financiero, hacendario, transparencia, educación, competencia y, por supuesto, el energético, han vuelto a nuestro país mucho más competitivo y atractivo para los inversionistas, entre ellos los países árabes, los cuales por muchos años se han beneficiado de su gran producción de petróleo y de sus precios altos.

Hay algunas voces que dicen que nuestro país debería reducir su producción de crudo ahora que el precio está tan bajo, sin embargo, no hay que perder de vista que aún con ese valor sigue siendo una actividad sumamente rentable para nosotros, ya que contamos con reservas probadas donde el costo de producción es de diez dólares, contrario a lo que pasa en Estados Unidos, donde algunas empresas invierten 40 o 50 dólares por sacar cada barril, lo que ocasionará su quiebra en el corto plazo.

Obviamente, los precios tan bajos del petróleo benefician a los países que no lo producen y se ven en la necesidad de comprarlo, pero las voces más autorizadas en el tema se atreven a decir que el precio repuntará hacia finales de este mismo año, por lo que el mayor beneficio volverá a ser para los productores que, además, tomarán el mercado que dejen las empresas que hayan quebrado.

Por todo ello es que aunque estamos atravesando por una etapa difícil, al igual que todo el mundo, las oportunidades que se nos presentan para seguir creciendo como nación son muchas y muy alentadoras, gracias al camino que hemos tomado de la mano del presidente Peña que, sin duda, nos permitirá, en el mediano y largo plazos, convertirnos en un polo de desarrollo y en un ejemplo a seguir en el plano internacional.

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