Los independientes: trampas y espejismo

Llama la atención que 'El Bronco' haya tenido al PVEM como anfitrión en su primera visita a la Cámara de Diputados.

Ivonne Melgar

Ivonne Melgar

Retrovisor

El choteo de las candidaturas independientes avanza a una prisa que agobia.

Acaso, porque la realidad camina en sentido contrario a una figura que los políticos tradicionales están utilizando y contaminando de manera cotidiana.

O porque sencillamente el ejercicio del poder no puede darse desde la impoluta y ficticia independencia.

Y así lo observamos esta semana a través de diversas situaciones que abonan en la sospecha de que, para México, la idea de las candidaturas independientes es un espejismo, un recurso más en el juego de la partidocracia.

De entrada, llama la atención que el primer gobernador derivado de esa fórmula, la de postularse al margen de los partidos, Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, haya tenido al PVEM como anfitrión, en su primera visita a la Cámara de Diputados.

Como todos los mandatarios estatales, el hombre que gobierna Nueva León —y que durante tres décadas militó en el PRI— acudió a San Lázaro a cabildear un buen trato presupuestal para el próximo año.

La imagen no podía ser más elocuente. Sí, el presunto representante de lo alternativo en la disputa de la representación popular, de lo diferente, emprendió su interlocución con el Congreso en la ventanilla del partido satélite del PRI, su incondicional y aliado, el Verde, sí, el más controvertido y cuestionado por la forma de allegarse votos.

Hubo foto y conferencia de prensa conjunta: El Bronco, el que habla mal de los partidos, haciendo lobby con el coordinador de los diputados del PVEM, Jesús Sesma. Ni siquiera con sus excompañeros del PRI.

¿Paradojas de la vida política mexicana que nos permiten atestiguar los estrechos márgenes de un gobernador llamado independiente? ¿O actos deliberados desde el establishment para que la autoproclamada vanguardia se termine de ubicar en el tablero del poder?

Sí. La realidad es canija y se impone. Y a la hora de gestionar recursos o construir decisiones, el verbo sale sobrando. Cuenta para salir en el periódico. Pero nada más.

Y así se observa, por lo pronto, el destacado desempeño en tribuna del primer diputado federal independiente, Manuel Clouthier Carrillo, quien abre las rondas de posicionamientos cada vez que se vota algún dictamen en la Cámara.

Debido a que tiene buena oratoria —un atributo escaso entre los ocupantes de las curules de San Lázaro—, el hijo del excandidato presidencial del PAN del mismo nombre y exmilitante de ese partido casi siempre logra colarse en las notas de prensa.

Pero cuando pretenda ir más allá de la denuncia y de las advertencias sobre las rendijas de la corrupción, cuando aspire a concretar alguna iniciativa de reforma, entonces el legislador sinaloense tendrá que intercambiar apoyos políticos con las bancadas de la partidocracia.

A pesar de las evidentes limitaciones de quienes llegan bajo el mote de la independencia a la representación popular, el uso político del tema de las candidaturas por esta vía marca la vida de los partidos y de sus principales cuadros.

Así, en el despliegue de su estrategia para ser parte de la boleta electoral de 2018, la panista Margarita Zavala amaga: “Mi candidatura a la Presidencia, espero que sea con el PAN, pero en política no hay nada que descartar y mucho menos tratándose de libertades políticas”.

Lo cierto es que si a la esposa del expresidente Felipe Calderón no le quedara otra ruta que la postulación independiente, ésta sólo sería posible llevándose con ella un trozo de Acción Nacional. Y esto deberán tomarlo en cuenta sus compañeros de partido.

Otra es la capitalización que hace del asunto el dirigente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones quien, contrario a Margarita Zavala, cierra desde ya cualquier puerta a 2018 que no sea la de su partido. “Ser independiente sería negarme a mí mismo”, ataja el sonorense.

Pero como el experimentado operador político que es, el líder priista utiliza el tema a su favor. Por un lado, presentó en la Corte una acción de inconstitucionalidad en contra de la ley que endurece los requisitos para las candidaturas independientes en Puebla y, de paso, envió una señal de guerra a su impulsor, el gobernador del PAN Rafael Moreno Valle.

Y, por otra parte, asumiéndose como defensor y promotor de esa figura política, Beltrones anunció esta semana —después de reunirse con el góber precioso, Mario Marín— que en la construcción de la candidatura del PRI en esa entidad podrán participar los priistas, pero también cualquier ciudadano sin partido y los independientes.

Fuera de grabadoras, en el partido en el poder se habla de las candidaturas ciudadanas en los comicios estatales como un recurso para quitarle votos a la oposición, en tiempos en los que los comicios se ganan con diferencias mínimas. En Colima fueron 509.

Y la fila de los interesados es larga.

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