Cuerdas desborda talento
Impresionantes y excelsas son las actuaciones de tres “monstruos” de la actuación, en el buen sentido de la palabra: Osvaldo Benavides, Luis Roberto Guzmán y José María Yazpik en la obra de teatro Cuerdas. Lo menos que puedo hacer es recomendar ...

Gustavo A Infante
Última Palabra
Impresionantes y excelsas son las actuaciones de tres “monstruos” de la actuación, en el buen sentido de la palabra: Osvaldo Benavides, Luis Roberto Guzmán y José María Yazpik en la obra de teatro Cuerdas.
Lo menos que puedo hacer es recomendar ampliamente esta puesta en escena.
Es extraordinario lo que estos tres actores logran en el escenario en donde no importa nada más alrededor. El espectador fija su mirada en ellos, deleitándote cada minuto y cada segundo con el trabajo de los tres. Podríamos decir, sin ningún problema, que transpiran la pasión por el teatro. Cada uno por su cuenta, nos transmiten ese respeto que tienen por el escenario. Además de todo, plasman su capacidad actoral y desbordan talento de una manera que, en cada escena, logran dejarnos con la boca abierta y el ojo cuadrado.
Si bien es cierto que lo más importante, en teatro, es disfrutar de una buena historia y de grandes actuaciones, también debo resaltar y aplaudir la impresionante escenografía. Dicho esto, no por el tamaño sino por la originalidad y perfección que tienen. Les cuento que es completamente digital y, al ser virtual, nos transporta de un lugar a otro. De hecho, el único accesorio real con el que cuentan son varias sillas.
Ahora bien, la historia gira en torno a tres hermanos, los cuales no tienen una buena relación y que, por azares de la vida, se reencuentran con la única intención de buscar a su padre. Pero no pretendo contarles más, mejor les hago una invitación a que disfruten de esta obra. Les aseguro que no perderán su dinero; es una buena inversión, no se arrepentirán.
SE RECUPERA HIJA DE IVONNE MONTERO
Confieso que insistí mucho tratando de localizar a mi querida Ivonne Montero durante muchas semanas cuando supe que el estado de salud de la pequeña Antonella no era tan favorable, no tuve éxito, pero siempre le mandaba mis buenos deseos dejándole, siempre de antemano, que lo principal era que contara con mi apoyo para cualquier cosa que necesitara; no se trataba de ganar una exclusiva, eso no cabía en estos momentos.
La conozco hace muchos años y sé de su fortaleza. Es una guerrera, no me queda la menor duda. Y ahora lo vuelve a comprobar. Afortunadamente, por fin, pudimos platicar y fue como si me quitaran un peso de encima. Y es que, gracias a Dios, la pequeña está bien y cada vez mejorando. La actriz me confesó que sí, efectivamente y como era de esperarse, fueron momentos dolorosos y preocupantes. Y es que no saber qué podía ocurrir en esa operación a corazón abierto que, por cierto, duró seis horas por la anomalía congénita que tenía, fue muy angustioso. Se sabe que los doctores se enfrentan de lleno a la situación y, justo ahí valoran si hacen más o menos de lo que se tenía planeado. Y en su hija tuvieron que hacer mas arreglos y ajustes de los que se esperaban, lo cual provocó que la operación fuera más larga y delicada. Afortunadamente, Antonella ya lleva una semana en casa, donde, poco a poco, se ha ido recuperando. Y la verdad es que su restablecimiento ha sido más rápido que estando en el hospital, ya que para la pequeña no era fácil estar en un lugar donde estuvo, casi dos meses, hospitalizada. Bendito Dios, la niña está mejorando, ha sido dada de alta y sólo tendrá que esperar en casa, sin salir un mes, para evitar cualquier infección. Sus defensas estaban muy bajas, motivo por el cual su cuerpo no reaccionaba a los medicamentos para combatir la bacteria, que se había alojado en sus pulmones y en el tórax. La niña no debe estar expuesta a virus y bacteria, ya que podría provocar una recaída. Y son tres meses para lograr una recuperación total.
Los espero de lunes a viernes a las 11 del día en el 98.5 FM o a través de www.gustavoadolfoinfante.com.