¿Es definitorio 2016?
Recién inicia el año, y ya nos encontramos inmersos en los procesos internos de selección de candidatos a cargos de elección popular, que los partidos políticos realizan para elegir a sus postulantes con miras a competir en la próxima jornada electoral del 5 de junio ...
Recién inicia el año, y ya nos encontramos inmersos en los procesos internos de selección de candidatos a cargos de elección popular, que los partidos políticos realizan para elegir a sus postulantes con miras a competir en la próxima jornada electoral del 5 de junio próximo.
Apenas el año pasado, el PRI ganaba las elecciones de diputados federales con una mayoría simple de 203 legisladores, seguido por el PAN, con 108 y el PRD con 56 curules. Así se iniciaba, la recomposición de las fuerzas políticas en los niveles más altos de gobierno.
Este año se realizarán elecciones en 14 estados en uno de ellos, Colima, por segundo año consecutivo se intentará elegir gobernador, toda vez que la elección original de 2015 fue anulada por el TEPJF, tras quedar acreditada la participación de funcionarios estatales en favor del PRI.
En Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala y Zacatecas se elegirán 11 gobernadores, 930 ayuntamientos y 358 diputaciones de mayoría relativa y representación proporcional; en Puebla se elegirá solamente gobernador; en Veracruz, el electorado elegirá gobernador y 30 diputaciones y en Baja California se eligen cinco cargos municipales y 25 legislativos. Destaca el caso de Oaxaca, que de 570 ayuntamientos, 153 de ellos se elegirán por el régimen jurídico de partidos políticos, mientras que los restantes 417 se deciden a través de sistemas normativos internos.
Esta elección en su conjunto representa un cambio de poder en 43% de los estados que componen la Federación, y representa cerca de 32% del padrón electoral; porcentajes altos si se considera que se realizan apenas dos años antes de la elección presidencial. Un dato más, de los 13 estados que eligen gobernador, sólo en cinco estados ha habido alternancia en algún momento de su historia; Aguascalientes, Puebla y Chihuahua ya han tenido gobernadores panistas, mientras que en Sinaloa y Oaxaca han gobernado coaliciones del PAN y del PRD. En los otros siete estados, Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, el PRI ha mantenido su hegemonía por décadas. De los resultados que los partidos políticos obtengan de este proceso quedarán en cierta medida perfiladas las oportunidades que puedan tener para ganar la Presidencia en 2018. De las preferencias electorales que arrojen las elecciones de este año, los estudiosos del poder y las propias dirigencias de los partidos podrán ir diseñando los escenarios en los que competirán en dos años y a reserva de lo que suceda el próximo año en el Estado de México se podría decir que los resultados de este año prefiguran con cierto grado de certeza en el futuro.
De ahí la importancia de que los partidos le otorgan al calendario electoral de este 2016; de ahí la relevancia de las alianzas partidistas. A la fecha, el PRD y PAN han anunciado que podrían ir en alianza en hasta ocho estados, mientras que el PRI hará lo propio, según los dichos de Manlio Fabio Beltrones, presidente del tricolor, que declaró: “Movilizaremos a nuestros militantes y cuadros en procesos de unidad del que surjan candidatos que aseguren una oferta de buen gobierno, incluyente y con estabilidad; tenemos políticas de alianzas sobre bases programáticas claras.”
La elección a gobernador de Colima, al parecer, arroja como ganador a Ignacio Peralta, del PRI, lo que significará la continuidad de la especie; el PRI se mantendrá en el poder por seis años más, si es que no se vuelve a impugnar el proceso. Con este resultado y con los que vienen, la pregunta que queda en el aire es la siguiente: ¿Es definitorio 2016?
Twitter: @germandlagarza
