Solidaridad israelí y palestina contra COVID-19
• Las pandemias no distinguen entre razas, religiones o etnias, ni tienen en cuenta la tensión política.
Por Nadav Goren
COVID-19 ya ha cambiado fundamentalmente nuestras vidas, dando paso a inmensos desafíos de salud pública, inestabilidad económica, problemas de inseguridad, aislamiento social y ansiedad con respecto a cuánto durará la pandemia.
En medio de la crisis, cada país ha adoptado diferentes medidas y estrategias para combatir la propagación de COVID-19. La mayoría de las naciones han tomado medidas dentro de sus territorios, cerrando sus fronteras y restringiendo la entrada de los no ciudadanos. En contraste, israelíes y palestinos han ampliado su coordinación para combatir la propagación del virus.
El 25 de marzo, el presidente israelí, Reuven Rivlin, llamó por teléfono al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, para discutir la situación en deterioro de la pandemia. “La cooperación entre nosotros es vital para garantizar la salud de israelíes y palestinos”, dijo Rivlin a Abbas y ambas partes acordaron seguir trabajando juntos en medidas críticas para detener el curso de la infección.
Cooperación
Israel ha proporcionado a la Autoridad Palestina equipos críticos necesarios para controlar el virus, incluidos kits de prueba y equipo de protección para profesionales médicos. Israel también ha llevado a cabo talleres de capacitación para el personal médico palestino, donde se les brinda conocimiento especializado sobre el coronavirus y las herramientas adecuadas para tratarlo. Además, Israel se asegura de que el equipo necesario para gestionar el coronavirus se entregue tanto a Cisjordania como a la Franja de Gaza controlada por Hamas.
La rama palestina de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU brindó un inusual elogio en su primer “informe de situación de emergencia COVID-19” el 24 de marzo, al declarar “Desde el comienzo de la crisis, las autoridades palestinas e israelíes han mantenido una cooperación estrecha y sin precedentes en los esfuerzos destinados a contener la epidemia”.
Plan de respuesta
El informe señaló, además, que “Representantes de ambos ministerios de salud, así como del coordinador de Israel para Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT) se han reunido regularmente para acordar asuntos de interés mutuo".
El secretario general de la ONU, António Guterres, también citó la estrecha cooperación entre Jerusalén y Ramallah durante una conferencia de prensa para anunciar el lanzamiento del Plan de Respuesta Humanitaria Global COVID-19. “Veo ... diferentes partes de un conflicto cooperando para responder a esta dramática situación”, dijo. “Para dar un ejemplo, en la lucha contra COVID-19, la Autoridad Palestina e Israel han podido trabajar juntos, incluso si conocemos la división extrema que existe políticamente entre los dos”.
Si bien ha existido tensión entre israelíes y palestinos, lo cual es un tema frecuentemente mencionado en los medios de comunicación, su colaboración en tiempos de necesidad no es reportada con la misma frecuencia. Este ejemplo puede servir como recordatorio de que las pandemias no distinguen entre razas, religiones o etnias, ni tienen en cuenta la tensión política.
En estos tiempos de agitación, podemos ganar algo de esperanza de esta muestra de solidaridad y recordar que todos debemos permanecer unidos con el mismo propósito.
